Dura crítica de la Iglesia por la educación sexual escolar

El presidente de la Comisión de Educación del Episcopado, Héctor Aguer, denunció que "tienen una inspiración neomarxista". El objeto de la discordia es el manual Material de formación de formadores en educación sexual y prevención del VIH/Sida, elaborado por los ministerios de Educación y de Salud.

El arzobispo de La Plata y presidente de la Comisión de Educación Católica del Episcopado, monseñor Héctor Aguer, cuestionó con inusual dureza el enfoque de un documento del Gobierno sobre educación sexual, al que calificó de "neomarxista" y "totalitario".

El flamante ministro de Educación, Alberto Sileoni, dijo que se trata de material para la discusión docente, que "no llega a las escuelas".

Aguer, cuyas expresiones fueron respaldadas por fuentes cercanas al presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, adjudicó al texto una visión reduccionista, sin referencia al amor y la ética; constructivista, porque "detesta la distinción y complementariedad de los dos sexos", y neomarxista, por interpretar la sexualidad "según la dialéctica del poder".

El objeto de la discordia es el manual Material de formación de formadores en educación sexual y prevención del VIH/Sida, de 302 páginas, que procede de los ministerios de Educación y de Salud, y se basa en programas de lucha contra el sida de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales.

El arzobispo afirmó que el documento "parece otra imposición totalitaria del Estado" y constituye "una velada amenaza a la libertad de enseñar y aprender la verdad". El ministro Sileoni, en tanto, aclaró que se trata de un documento amplio destinado a ser discutido en los institutos de formación docente y no a ser aplicado directamente en los colegios.

Especificó que la posición oficial del ministerio está dada por un único documento: los Lineamientos curriculares para la educación sexual integral , aprobado por el Consejo Federal de Educación el año pasado, a partir de la responsabilidad que le asignó al Estado la ley 26.150 para garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a recibir educación sexual en la escuela.

Aguer le atribuyó al documento una imposición totalitaria, "sobre todo teniendo en cuenta la delicadeza del asunto, ya que en ninguna de sus propuestas toma en cuenta la libertad de conciencia, tanto de los alumnos como de sus padres, garantizada por la Constitución y por la misma ley de educación nacional".

Señaló que "la ideología de género se expresa en este documento con el máximo rigor" y se presenta "como el instrumento para modificar significados y prácticas".

Le adjudicó al texto oficial una potencialidad destructiva del orden familiar, que se manifiesta, por ejemplo, en el enunciado "la perspectiva de género requiere de un proceso comunicativo que la sostenga y la haga llegar al corazón de la discriminación: la familia". Estimó que la brecha estipulada entre género y sexo explica que en el documento "jamás se hable de amor. El sexo, al parecer, no tiene nada que ver con el amor".

"Ni amor, ni responsabilidad, ni matrimonio, ni familia como proyecto de vida -puntualizó Aguer-. Se confiesa explícitamente que la educación sexual excluye la formación en las virtudes, el aprecio y respeto de los valores esenciales que constituyen a la persona en su auténtica perfección".

Consultado por LA NACION, Sileoni expresó que desde hace años el ministerio sostiene la enseñanza de valores. "No creemos que sea un valor la relación sexual vacía, la reducción de la sexualidad a la mera genitalidad; también hablamos del amor, de la afectividad, del encuentro con el otro, el respeto. Tenemos documentos que llegan a las escuelas donde decimos que la primera formadora es la familia".

Pero, a su vez, señaló que las escuelas -que son todas públicas, sean de gestión pública o de gestión privada- tienen que proveer información científica para todos. Insistió en que la ley no es una opinión y afirmó que deben prevenirse las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos tempranos y el abuso infantil.

Indicó que aún hoy hay chicos que no quieren hablar algunos temas con los padres y que es un deber de la escuela ayudar, estar cercana. La estimó como un buen ámbito, y dijo que un docente puede tener a la vez cierta distancia pero afectividad.

Por su parte, Aguer consideró que este programa apunta a excluir la autoridad de los padres y los derechos y deberes que brotan de la patria potestad, tutelados por la Constitución y convenciones internacionales. Observó un avance sobre la libertad de conciencia (no se menciona) y la libertad de enseñar y aprender, no sólo en las escuelas de gestión privada, obligadas a contrariar su ideario, sino en las estatales, donde no se les puede imponer sin injusticia manifiesta a los padres "una concepción del hombre contraria a sus concepciones".

"La tan mentada neutralidad religiosa, el célebre laicismo escolar -dijo-, no es compatible con la imposición de una dogmática constructivista y atea que resulta una especie de religión secular, ajena a la tradición nacional y a los sentimientos cristianos de la mayoría de nuestro pueblo".
Dixit

"La orientación de este programa conduce a excluir la autoridad de los padres y los derechos y deberes que brotan de la patria potestad"

MONSEÑOR HECTOR AGUER
Arzobispo de La Plata

"Respetamos las ideas, no queremos discutir. La ley de educación sexual no es una opinión. Es una ley y hay que cumplirla"
Opiniones (3)
20 de agosto de 2017 | 11:36
4
ERROR
20 de agosto de 2017 | 11:36
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. PEDRO...MIRÁ QUIÉN VINO...
    Digo -y con el debido respeto a todos los credos y creyentes- que autoridad moral tiene el obispo Héctor Aguer, quién representa a una iglesia -no precisamente cristiana- famosa por su colaboración con las dictaduras militares y gobiernos de ultraderecha; famosa por la cantidad de sus integrantes detenidos y juzgados por abuso de menores; famosa por que en sus escritos las mujeres son ciudadanas de 5ta., la tentación, satanás, etc., etc. Quienes son ellos -que contra ley natural- "practican" el celibato de una forma muy sui generis, como el ex obispo Lugo; mons. Maccarone; el cura de Villa Nueva, et., etc. Que autoridad tienen para tratar un escrito de neomarxista y totalitario, cuando ellos tratan de imponer su credo al Estado. ¿Quienes son los totalitarios? Qué tiene que ver esta cúpula de la iglesia con Fray Beto, con nuestro querido Padre Contreras o con Vicente Reale. Pués absolutamente nada que ver, solo representan lo más rancio de la ultraderecha católica que luchan para mantener sus nidos de poder en España y América Latina. Déjense de esconder detrás de la tradición nacional y la supuesta mayoría de creyentes. El Estado debe gobernar para todos, no para los integrantes de un credo y su singular manera de entender la democracia. Si no les gusta, pués muy fácil, se pueden ir a vivir al Vaticano y dejen acá a los curas que se preocupan por los pobres y marginados y no de supuestos derechos seculares que no les corresponden.
    3
  2. Con todo respeto monseñor: el infinito amor lo siento de Dios hacia todos nosotros, de Ud. con sus palabras, no lo siento en lo más mínimo.Por Dios,No introduzca ideología, es una triste especulación del propio obrar.Tenga un poco de amor y respeto por todos nosotros, ya tenemos los pantalones largos y podemos defendernos solos.
    2
  3. Educación sexual
    Deberían ocuparse de la educación sexual dentro de la formación eclesiástica, veamos un ejemplo : Monseñor Storni escondido en una estancia de Santa Fe, supo dar mucho amor a seminaristas que tuvo a su cargo, de paso la causa prescribió. Aún continúa siendo Monseñor, no renununció a su investidura ni por delicadeza. Tampoco fue juzgado por sus pares.
    1
En Imágenes
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
15 de Agosto de 2017
Bunkers de la Segunda Guerra Mundial