Vacaciones forzadas: creatividad y emociones

Es una pena que la educación de los niños se vea afectada nuevamente, aunque esta vez por razones sanitarias que todos conocemos y muchos tememos. Pero, sin niños, no hay educación para niños. Es un orden lógico tan obvio como inapelable, pues estamos hablando de sus vidas.
Pero de estas imponderables reglas del juego, hay mucho por sacar de positivo. Y digo reglas del juego, porque no sólo los niños tendrán una semana más de vacaciones, sino que además están prohibidas, o casi, la mayoría de las actividades recreativas “fáciles”. Srs. Padres: “Desde hoy tendrán a sus hijos 21 días sólo con ustedes, regla número 2: deberán evitar lugares de concurrencia pública como cines, parques de diversiones,  juegos electrónicos, shoppings, etc.” 

Todo parece indicar que esta es una buena oportunidad para el espacio del compartir familiar. Aquellas familias que ya lo tengan, lo extenderán una semana más, aquellas que no, es  el momento de recuperarlo. Se trata de una prueba a la creatividad que quienes la pasen, serán automática e inmediatamente recompensados con  hermosos y divertidos momentos, pero aquellos que no, serán penados con aburrimiento.

¿Qué podemos hacer?...  Estimular el espíritu creativo de un niño puede valer más que todo lo aprendido en un ciclo lectivo. Se trata de ayudar al niño a descubrir un proyecto o hobbie que tal vez pueda acompañarlo mucho más allá de estas vacaciones. Es el momento de las artesanías y manualidades, confeccionar álbumes de fotos, hacer pochoclos caseros y ver una peli, campeonatos con juegos de mesa, construir y pintar maquetas, recopilar juguetes y ropa para regalar a niños necesitados, escribir en familia una carta a algún familiar lejano adornada con dibujos y pinturas que los niños agreguen, relato y dibujos de cuentos, trepar y bajar en el árbol genealógico con historias y fotos de antepasados, gimnasia en casa, yoga, música y karaoke, investigar temas diversos, reparar y pintar juguetes viejos, estatuas y macetas de arcilla, jardinería, fabricar títeres, conversar, pasear al perro, reciclar papeles (u otro proyecto para cuidar el medio ambiente), cocinar bizcochuelos, amasar panes con formas divertidas, picnics, en fin, cachorrear con ellos en las formas que más disfruten.

…¿Será la madre naturaleza que vio algo desperdigada la familia y decidió modificar las reglas..?

Recuerda: creatividad y emociones van juntas. Si muestras interés en algo, facilitarás a que el niño se interese en ello. Evita ser el responsable de la diversión del niño, ayuda  a (deja) que ellos inventen sus juegos, (y entonces) juega con ellos.

El autor: Lucas Javier Juan Malaisi es psicólogo, autor del libro "Educación emocional" y experto en temas educativos.

Opiniones (1)
19 de septiembre de 2017 | 17:10
2
ERROR
19 de septiembre de 2017 | 17:10
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Esta nueva herramienta de tan pronta respuesta por parte del gobierno nacional, estaría dentro de los parámetros de la creatividad?. Vaya creatividad la del Ministerio de Educación para meterse en casa a "educar" a nuestros niños ... Educación o adiestramiento político????
    1
En Imágenes