Quiso abusarla diciéndole que haría entrar en su cuerpo al Espíritu Santo

La denunciante contó que su gasista intentó por todos los medios tener relaciones con ella; le decía: "Si no te desvestís el Espíritu Santo no va a entrar en tu cuerpo". Según la mujer que vive en Maipú, el hombre buscaba convencerla para que se desnudara.

“Si no te desvestís, el Espíritu Santo no va a entrar en tu cuerpo” le dijo un gasista a una mujer en su casa de Maipú. Esto motivó a que la dueña de la vivienda lo denunciara por intentar abusar de ella.

La mujer decidió presentarse en la Justicia este lunes por la tarde, según confirmó una fuente policial aunque especificó que el curioso hecho ocurrió la semana pasada.

Fue el pasado miércoles cuando la denunciante, de unos 45 años, fue acosada por su gasista en el interior de su casa de calle Poujades, de Gutiérrez. Allí el hombre estaba realizando una serie de conexiones y reparaciones mientras intercambiaban opiniones religiosas.

El gasista le manifestó a la mujer que sabía cómo hacer para que el Espíritu Santo ingresara a su cuerpo. Ella, tal vez ingenua, le pidió que le contara. Ni lerdo ni perezoso, el trabajador le respondió: “Sacate la ropa y acostate en el sillón; dejame que te toque con mis manos para que entre el Espíritu Santo”.

Según la fuente policial que dejó trascender el hecho, la señora le solicitó que la dejara en paz porque estaba lavando la ropa. Pero el gasista continuó con sus embates: “Te vas a arrepentir que no dejaste entrar al Espíritu Santo, esas cosas pasan una vez en la vida”.

La misma fuente que ahora tiene la responsabilidad de verificar la denuncia que realizó la mujer aportó otros detalles. El jueves la mujer llamó al gasista por teléfono para reclamarle que no había ido a su casa a finalizar los trabajos.

El cuentapropista fue el viernes y en cuanto la vio le preguntó si había escuchado la emisora 90.7, una radio religiosa de la zona. La pregunta tenía como objetivo decirle a la ama de casa: “Yo la escuché y me acordé de vos”. Pero le agregó que si se había acordado de ella era una señal de Dios y por ello insistió: “Desnudate y dejá que el Espíritu Santo entre en tu cuerpo”.

La mujer le respondió que sí pretendía que ingresara en ella uno de los integrantes de la Santísima Trinidad pero que no quería desnudarse. Entonces el gasista le dijo: “Debés desnudarte porque así venimos al mundo. Dejame que te toque con mis manos porque yo puedo lograr que entre el Espíritu Santo en vos”.

Repentinamente entró el esposo de la mujer con su hijo y sacaron corriendo al gasista, quien durante la huída repetía: “Dios, perdoná a estos pecadores".
Opiniones (0)
14 de diciembre de 2017 | 03:56
1
ERROR
14 de diciembre de 2017 | 03:56
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho