Tiene un puma en el fondo de su casa y no puede mantenerlo

El hombre lo rescató y curó luego de ser herido por perros vagabundos, lo mantiene en el fondo de su casa, pero sabe que es peligroso y la justicia tampoco determina a dónde llevarlo.

Un puma de unos 6 meses de edad vive en los fondos de un terreno de una familia en Astica, Valle Fértil. En enero pasado, Alfredo Calívar, el padre de la familia, lo encontró herido por sus perros, lo curó y, aunque está prohibido por ley mantener animales salvajes en cautiverio sin autorización, lo albergó en unos corrales de sus tierras, donde aún permanece, informa Diario de Cuyo.

En estos momentos, la Justicia de Paz vallista todavía no determina a qué reserva ecológica lo llevará y nombró a Calívar como depositario judicial, es decir que debe cuidarlo. Si dejan libre al felino es muy probable que no se adapte a la naturaleza porque está domesticado y no sabe cazar, y además volvería al pueblo por su acostumbramiento. Y por su instinto violento es peligroso para los humanos si no se tienen los cuidados necesarios.

Una mañana de enero, Calívar fue a ver cómo estaban sus cabras en un terreno cercano a su domicilio. Al llegar al lugar vio que sus perros habían herido a un puma cachorro. Lo llevó a su casa, lo curó y lo dejó en sus tierras.


En marzo, inspectores de la Subsecretaría de Medio Ambiente, alertados por una denuncia, acudieron a la vivienda y encontraron pájaros autóctonos (que por ley no pueden estar en cautiverio), jaulas y tramperos para estas aves. Y el puma.

A Calívar le labraron un acta de infracción por la que le corresponde una multa y debe mantener en buenas condiciones al felino hasta que la Justicia se expida sobre el nuevo paradero que tendrá el animal. Y a la vez debe ser cuidadoso cuando esté cerca del puma y debe mantenerlo en un corral de paredes altas para que no pueda escaparse y dañar a alguien.

El juez de Paz de Valle Fértil, Pedro Rodolfo Rizzo, que actúa en la causa, dijo que "si el animal quedara suelto en el campo podría volver a las urbes porque se acostumbró a las personas y a que le dieran de comer. Y si no vuelve, podría morir porque no sabe cazar".

La peligrosidad del animal y su voraz apetito (puede comer hasta 13 kilos de carne de una sola vez) hacen que no muchas reservas ecológicas lo admitan. Estos sitios deben tener instalaciones apropiadas y un vasto presupuesto en alimentación para mantener el animal en buenas condiciones.

La Justicia y Medio Ambiente deliberan dónde quedará albergado el animal. Y no descartan que sea en otra provincia. Los pumas llegan a medir, en su edad adulta, hasta 2 metros de largo y pueden pesar más de 100 kilos.
Opiniones (1)
19 de septiembre de 2017 | 21:10
2
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19 de septiembre de 2017 | 21:10
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  1. Hay un empresario mendocino que es especialista en "ponerle pumas mansitos a los cazadores europeos". Ofrescanselo pero él más de 200$ no le paga a los paisanos que lo entrampan
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