Deportes

Cañas es optimista de cara a la Copa Davis 2008

El tenista de Tapiales consideró que a su camada le quedan "un par de años para tratar de campeonar" y se mostró confiado en que la próxima temporada podrán. También se refirió a la vuelta de Coria, que podría ser un buen aporte para el equipo.

La Copa Davis es el trofeo más ansiado por la mejor generación de tenistas argentinos de la historia. Sin embargo, después de una final fallida en 2006 en Moscú, el tiempo empieza a agotarse para los Cañas, Nalbandian, Gaudio, Chela y compañía.

"Nos quedan un par de años más para tratar de lograr eso", admitió Guillermo Cañas, en declaraciones a la agencia DPA en Madrid, antes de emprender viaje a Basilea, donde mañana debutará ante su compatriota José Acasuso.

"La verdad es que lo que más deseamos todos es poder ganar eso y cerrar un ciclo de todos los jugadores de mi camada con nada menos que la Copa Davis", sostuvo.

Argentina vivió una bonanza tenística sin precedentes en su tenis en los últimos años, en los que llegó a tener hasta cuatro jugadores entre los diez primeros del mundo.

"Tampoco hay que creerse que todos los años van a ser como fueron", advirtió sin embargo Cañas, de 27 años.

"Argentina es un lugar que tiene muy buen semillero, pero las infraestructuras no son para tener el tenis que tuvo durante los últimos seis años. Creo que todavía tiene la suerte de tener un par de años más con varios jugadores, pero lo que está muy tambaleante es el futuro, que no va a ser de la manera que fue estos años".

La "Legión" argentina, como se bautizó a sus jugadores, vivió su momento culminante en 2004, cuando Gastón Gaudio y Guillermo Coria jugaron la final de Roland Garros.

Gaudio se impuso en un partido dramático entre dos jugadores de gran talento, tanto uno como otro desaparecidos del circuito hoy. El campeón, que está a punto de cumplir 29 años, está planteandose muy seriamente el retiro, mientras que Coria, de 25, tiene previsto para hoy su regreso a las canchas, en el challenger de Belo Horizonte, después de un año retirado por problemas psicológicos.

"Para ganar la Copa Davis, que es lo que todos queremos, sería una noticia excelente", dijo Cañas al conocer la vuelta de su compatriota. "Espero que haya resuelto sus problemas".

La Davis estuvo al alcance de la mano de la "Legión" en 2006, cuando Argentina jugó en Rusia su segunda final en la competición después de la que perdió 25 años atrás el equipo liderado por Guillermo Vilas ante Estados Unidos en Cincinnati.

Pese a las adversidades -en Moscú, en pista rápida y bajo techo-, los argentinos pelearon hasta el último partido, en el que Marat Safin derrotó a Acasuso para el 3-2.

Este año Argentina perdió en cuartos de final por un contundente 4-1 contra Suecia en Gotemburgo, en una serie en la que participó el joven Juan Martín del Potro, de 19 años y máxima esperanza de futuro del tenis argentino.

Sin embargo, la base del equipo sigue girando en torno a David Nalbandian, héroe de la final en Moscú. A sus 25 años, el jugador rubio vivía hasta hace una semana un modesto 2007. El ex número tres del mundo explotó en el final de temporada, tras ponerse en julio a las órdenes del entrenador Martín Jaite, y el domingo impactó conquistando el torneo de Madrid con victoria en la final sobre el suizo Roger Federer, número uno del mundo.

El finalista de Wimbledon de 2002 se fijó la Copa Davis como su gran objetivo para la próxima campaña. "Poder jugar algunos partidos cruciales de locales creo que es fundamental", advirtió Nalbandian a dpa. "Un poquito de suerte siempre hace falta".

Por eso, los argentinos saben que 2008 puede ser "el" año. La "Legión" abrirá el fuego en febrero contra Gran Bretaña en casa y luego, si gana, tendría como probable rival, de nuevo en terreno propio, a Suecia, que es clara favorita ante Israel.

"Tenemos un sorteo que se nos puede dar, al menos el primer partido y cuartos de final son en casa. Ya es importante jugar esos dos partidos en casa", señaló Agustín Calleri, otro de los componentes de la final de 2006.

A sus 31 años, el veterano jugador sabe que la próxima edición de la Davis puede ser su última oportunidad. Por eso, pese a los problemas físicos que lastraron su tenis en las pasadas temporadas, ni se le pasa por la cabeza descartar su presencia en el equipo. "Si el capitán me llama, yo siempre estuve".
En Imágenes