Una neuquina fue la primera mujer argentina en lograr la cumbre del Everest

Mercedes Sahores es una bióloga de 34 años que ayer alcanzó el pico más alto del mundo, que está situado a 8.844 metros sobre el nivel del mar. La expedición, que comenzó el 30 de marzo, estuvo conformada también por dos estadounidenses y el guía que es argentino.

Una bióloga neuquina que reside desde hace diez años en San Carlos de Bariloche se convirtió en la primera mujer argentina en llegar a la cumbre del Everest, el pico más alto del mundo.

"¡Llegamos! ¡Llegamos! ¡Estamos en la Cumbre!. Un sol espectacular", fue el mensaje que transmitió Mercedes Sahores, de 34 años, a través de su teléfono celular al arribar ayer a la cumbre situada a 8.844 metros sobre el nivel del mar.

Sahores hizo cumbre en el imponente monte del Himalaya como integrante de un equipo liderado por su compatriota Damián Benegas, en el que tuvo como compañeros, además, a dos estadounidenses: Eugene Rehfeld, de 63 años, y Johny Collinson, de sólo 17 años.




El adolescente podría haberse convertido en el más joven de su país en hacer cumbre, aunque ese dato no estaba confirmado porque había al menos otros dos adolescentes del mismo origen que también se aprestaban a cumplir la misma proeza, de acuerdo con la información conocida hoy.

Según la deportista, el propio Benegas le propuso integrar el equipo de ascenso al Everest.

"Le salió el viaje a Damián Benegas y me propuso ir. Faltaba nada para el viaje. Yo me pensaba ir a Perú este año. Everest me sonó demasiado, pero era una muy buena oportunidad. No sé si se me iba a volver a dar", explicó en declaraciones vía internet que
formuló al diario Río Negro.

La aventura comenzó el 30 de marzo pasado, cuando viajó a Katmandú, Nepal, luego de hacer escalas en Buenos Aires, Nueva York y Los Angeles.

En el campamento de escaladores, Sahores había explicado sus expectativas y temores, horas antes de emprender la embestida final hacia la cima de la montaña más elevada del planeta.

"Estoy muy bien. Estábamos esperando una ventana de buen tiempo y surgió así, de la nada, que mañana partíamos, así que muy contenta y con todas las ganas de ir para arriba", expresó en esa ocasión, mientras que reparó en que "el único temor es que no me ande todo bien con los tubos de oxígeno, ¡pero mejor ni pensarlo!".

Opiniones (0)
19 de septiembre de 2017 | 17:09
1
ERROR
19 de septiembre de 2017 | 17:09
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes