Una historia de amor en la Revolución de Mayo

Ambientada en la época de la Revolución de Mayo, "Me llaman Artemio Furia" es la nueva novela romántica de la escritora Florencia Bonelli, que durante su presentación en la Feria del Libro vendió 500 ejemplares en apenas cuatro horas y va por su segunda edición a diez días de su lanzamiento.

"Artemio es uno de mis personajes más distintos, comenzando porque es rubio y tiene ojos celestes -afirma sonriente Bonelli-. Mis personajes son más bien morochones, pero este protagonista es un humilde homenaje al Payo Osorio, personaje de una saga de la escritora Cristina Bajo".

"La historia se basa en la época de la Revolución de Mayo, así que investigué un poco para desmitificar los íconos que nos enseñaron en la escuela y conocer cómo era la vida del gaucho: qué comía, cómo era su vivienda y su trabajo entre otras investigaciones", afirma.

Bonelli dice que Artemio es un personaje muy distinto a los demás: "Es uno de esos a los que te gustaría abrazar y contener porque su vida está signada por la tragedia y a pesar de ser un `taita`(como un padre respetable), es muy vulnerable".

De la investigación, que le tomó un poco más de un año, la autora rescata la participación de los gauchos que comenzó en la época de las invasiones inglesas cuando Juan Martín de Pueyrredón los agrupó para echar a los ingleses del territorio argentino.

Obviamente, el romanticismo no pasa desapercibido en la historia de Artemio, a quien visitan viejos personajes de dos novelas anteriores de la escritora: Roger Blackraven e Isaura Maguire de El cuarto arcano y Pilar Montes y sus hijos de Indias blancas.

"Ellos forman parte del pequeño universo que diseñé en mi mente y los hago coexistir, si es que la historia se presta", asegura.

La vida de Bonelli se encuentra convulsionada por estos tiempos, ya que a diez días del lanzamiento, su obra va por la segunda edición, mientras que en la presentación oficial en la Feria del Libro se vendieron 500 ejemplares en cuatro horas.

"No podía creer que la gente haga cinco filas sólo para que les firme el ejemplar. Hicieron fila para entrar al predio, a la sala Jorge Luis Borges, fila para comprar el libro y otra para que les firme", señaló.

Catalogada por algunos críticos como la futura Corín Tellado, Bonelli reflexiona: "Me encanta porque si llego a lograr lo que ella hizo con su trabajo (ser la segunda escritora más leída en lengua castellana) después de Cervantes, es todo un placer".

"Corín -comenta la escritora- escribió en una época antagónica para una novela romántica porque lo hizo durante el franquismo y con los tabúes presentes en ese momento de la historia. Confieso que nunca la leí por no pertenecer a mi generación, pero a ella la leía mucho mi mamá. Quisiera comenzar con su último trabajo ambientado en la guerra de Kosovo".

"La diferencia entre ambas es que mi trabajo es distinto porque tiene una ambientación histórica muy fuerte, y sus novelas eran más cortas y actuales a su época", remarca.

Las novelas de Bonelli tienen un inocultable sesgo cinematográfico. ¿El cine o en la televisión son un aspiración para la escritora? "Es un sueño ver a mis personajes en la pantalla. Lo que falta es el dinero porque propuestas para llevar mis historias a otro formato, no faltan".

"Además soy muy responsable y exigente al momento de ver un proyecto porque no quiero que mis lectores se decepcionen. Mis historias son muy costosas porque hay carruajes, vestidos de época, postizos, y la escenografía es muy particular", remarca.

Me llaman Artemio Furia, publicada por el sello Punto de Lectura, tiene un trasfondo que muestra la calidez de la escritora cordobesa, quien decidió bautizar como Sebastián al protagonista de su libro -a quien en realidad todos conocen en la historia bajo el apodo de Artemio- por pedido de una lectora, Analía Eder, que perdió a un hermano en un accidente unos años atrás.

"Un día Analía me mando un mail haciéndome este pedido y cuando nos encontramos para que me cuente un poco sobre él me sorprendí al ver que era igual a mi Artemio. Fue mágico, así que decidí cambiarle el nombre original y hacerle un homenaje a Sebastián Eder", dijo Bonelli.

Romántica por naturaleza, la autora habla sobre el rubro que la tiene como una hija mimada: "No es que el género explotó de golpe. Las lectoras de novela romántica siempre estuvieron, ocultas, pero estuvieron. Consumimos cuatro o cinco libros por mes, somos fieles a nuestros escritores. Somos el sueño de todo editor".

Fuente: Télam

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
3 de Diciembre de 2016|08:52
1
ERROR
3 de Diciembre de 2016|08:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016