Denuncian el abandono de una escuela albergue

Uno de los maestros de la institución, ubicada en la localidad sancarlina de La Jaula, contó a MDZ el aislamiento que sufren, no hay teléfonos ni celulares, ni siquiera la ambulancia del SEC llegó a tiempo para atender a un niño herido. Desde el gobierno prometen mejoras.

La escuela albergue de La Jaula, que está ubicada a 130 kilómetros de Las Paredita más precisamente en el límite entre San Carlos y San Rafael, “está casi abandonada por las autoridades”, según palabras de un maestro que denunció serios problemas edilicios, sanitarios y, aún más importante, de comunicación.

En diálogo con MDZ Gustavo Garín, maestro de quinto y sexto grado de la escuela, aseguró que se sienten “casi abandonados por el Gobierno, no tenemos cómo comunicarnos y hay arreglos que la escuela necesita con urgencia pero que no se hacen”.

Entre los problemas que destacó el docente, al tope de la lista se halla la imposibilidad de comunicarse con el exterior ya que allí no hay línea de teléfono y los celulares no tienen señal. “Para comunicarnos hemos logrado reparar una radio que nos comunica con Defensa Civil de San Rafael y son ellos quienes ante una situación de emergencia deben contactarse con el hospital o centro de salud más cercano”, explicó.

Ante un caso de emergencia
Precisamente, esta situación de emergencia tuvo lugar el sábado 25 de abril pasado cuando un alumno sufrió una seria herida y la realidad dictó que fueran los maestros quienes en sus autos particulares debieran trasladar al niño porque desde el centro de salud no dieron respuestas.

Todo comenzó ese día cerca de las 21 cuando cinco de los 37 chicos que asisten a la escuela se sentaron en una banca a ver la televisión y se cayeron. “Al apoyar la mano, uno de ellos se dobló el dedo índice derecho y se lo sacó, pudimos arreglar la radio, que en ese momento no andaba y  llamamos a Defensa Civil, la operadora nos comunicó con el Servicio Coordinado de Emergencia (SEC) que dijo que no podía subir la ambulancia pero que al otro día, es decir el domingo, subirían unos médicos a evaluar si al chico había que trasladarlo o no.

Nuestra tarea es educar pero nos dimos cuenta de que al chico había que darle atención porque le dolía, por eso lo subimos con la maestra de música a mi camioneta y lo llevamos hasta el Hospital Tagarelli de San Carlos”, narró el docente. Llegaron cerca de las 2 de la mañana, al niño le sacaron una radiografía y fue derivado al hospital de Tunuyán y luego atendido por un traumatólogo.

Así las cosas, se sumó a la historia la imposibilidad de comunicarse con los padres del menor, quienes son puesteros y tampoco poseen medios de comunicación mientras trabajan. Como el médico debía aplicarle una anestesia hubo que solicitar permiso a una jueza de familia para así darle al niño el tratamiento indicado. De otro modo, había que esperar hasta la transmisión del mediodía de una radio de Malargüe que informara del estado del nene y sus padres pudieran enterarse.

“Esto es solo uno de los casos, hemos tenido situaciones de gastroenteritis en los que los chicos se iban contagiando entre ellos y a los maestros y al ser una zona tan alejada la ambulancia va una sola vez a llevarse a todos , pero alguien se tiene que quedar cuidando a los otros chicos. El que no está viviendo allá no lo ve, porque ellos mandan un servicio como si fuera una escuela del centro y no es así.

Antes, había un doctor a cargo del centro de salud de La Consulta que nos mandaba un control dos veces por mes, ahora desde el año pasado vinieron dos veces y nunca más porque en ese centro nos dicen que  ahora no tienen plata”.

A modo de conclusión, Garín aseguró que hace seis años que trabaja el equipo en esa escuela y que desde “hacer tres o cuatro años que venimos reclamando permanentemente todas las necesidades y hasta hoy -27 de abril- no hemos tenido novedades”.

Con problemas edilicios
La historia y la odisea que representa para estos maestros dar clases y cuidar de los alumnos que asisten a esta institución escolar es un trabajo arduo y, por momentos, para Garín hasta “insalubre”. “El agua que tenemos proviene de una vertiente y la potabilizamos con lavandina, no sabemos si lo estamos haciendo bien o no, pero también tenemos el problema de que las cabras y los chanchos salvajes se meten a la escuela y contaminan el agua, por eso muchas veces los chicos presentan casos de gastroenteritis” afirmó el maestro.

Además, está el problema del techo que es de chapa y está roto por lo que “se mueve y atenta con volarse cada vez que hay viento, además, tenemos varios vidrios rotos en los que hemos tenido que poner frazadas para que los chicos no pasen frío”. Garín explicó que vienen enviado notas desde hace tiempo a la Dirección General de Escuelas solicitando que se mejoren las condiciones, pero que no han tenido respuestas.

Además, detalló que “aún estamos esperando los $3.000 que prometieron para arreglar las escuelas, está llegando el invierno y el techo de chapa que tenemos está que ya se cae y hay vidrios que están rotos y que hemos tapado con naylón para que los chicos no tengan frío, queremos que nos den una solución antes de que llegue el frío”.

Entre la lista de problemas que presenta la escuela, como prioridad está el techo, sin embargo, Garín aclaró que el motor generador que los provee de luz tampoco está funcionando bien.

Consultado sobre el tema, Roberto Pacini,  subsecretario de Infraestructura Educativa aseguró que esta semana una cuadrilla subirá para reparar “el generador de energía eléctrica al que hay que cambiarle unos repuestos, además haremos mantenimiento en sanitarios y para el techo, llevaremos membrana para ir solucionando parcialmente ese problema”.

Además, aclaró que en el plazo de 20 días todas las escuelas albergues recibirán ese dinero prometido para hacer arreglos extra que consideren necesarios y que pueden coordinar con la municipalidad para que ellos pongan la mano de obra. “Se ha ido depositando el dinero paulatinamente, esta semana se le dará a 200 escuelas más”.

Prometen una reparación integral
Asimismo, Pacini aclaró que en octubre se llamará a licitación para realizar una reparación integral de la escuelita por un monto total de 275.000 pesos. “Se arreglarán los techos, se hará un pozo séptico nuevo y se reacondicionará electricidad y sanitarios”. El funcionario explicó que las empresas que realizan estas reparaciones no llegan hasta zonas complicadas por montos chicos por lo que es difícil conseguir oferentes. La idea es reacondicionar el edificio durante el verano.

Con respecto al problema del agua, desde esa repartición explicaron que hasta ahora no han recibido quejas formales sobre ese punto, pero que el uso de agua de vertientes es común en las escuelas hogar.

Opiniones (1)
19 de agosto de 2017 | 18:31
2
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19 de agosto de 2017 | 18:31
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  1. las escuelas albergues deberian estar ubicadas en lugares donde hayan màs servicios.
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