Hollie Steel y Susan Boyle: el secreto para conmover al mundo

Una niña y una mujer que contradicen con arte sus apariencias han maravillado al mundo. Sus videos, que en esta nota te acercamos, acumulan decenas de millones de vistas y conmueven al planeta. Sin embargo, lo que ofrecen, si miramos bien, está aquí, a la vuelta de la esquina.

Según parece, si dejamos un poco de lado la fiebre porcina, el dengue, las elecciones y los zoológicos con cementerios a cielo abierto, el mundo sigue siendo un sitio permeable a la belleza.

En tiempos tan confusos como los que vivimos, tal vez esta evidencia no sea precisamente importante, pero nos delata, nos dice en qué nos hemos convertido. Hoy por hoy, se entiende que la gente está más preocupada por comprar un barbijo o un candado, que un disco de María Callas o un libro de Quevedo.

Sin embargo, una vez separada la paja del trigo y tomados todos los recaudos necesarios contra las epidemias del cuerpo y el alma, si nos respondiéramos para qué nos sirve la belleza, tal vez así haríamos de este planeta un sitio más decente.

La belleza, podríamos decir, no es una característica que tiene la finalidad en sí misma de producir agrado. La belleza no es “bonita”. La belleza, bajo esta mañana de oro del otoño mendocino, es una forma de conocimiento, una vía de acceso a la verdad.

La belleza maravilla y la maravilla, aquí lo vemos, puede estar a la vuelta de la esquina, pero está claro que si no estamos preparados para su arribo, pasaremos de largo y allá adelante nos espera un precipicio y nada más. Vamos ahora a Hollie Steel.



Por eso, que Hollie Steel, una niña de diez años leve e indefensa como un hada con gripe porcina, de pronto nos demuestre que su voz es tan poderosa y bella como la de Juanita Vera o como una foto del Máximo Arias o un poema de Juan López o un giro repentino de Lucía Fusari (sí, porque hay maravillas mendocinas también), nos hace no perder definitivamente esta batalla que nos propone la existencia como forma acabada del absurdo.

Miren, por favor, este video, que, en sólo un par de días acumula ya millones de vistas en todo el mundo:





Hace un tiempo, en este mismo programa sucedió lo mismo con Susan Boyle, una mujer, para muchos, de apariencia desagradable (que no es poseedora de belleza), quien, sin embargo, una vez que se puso a cantar, hizo que a la Venus le crecieran manos para su aplauso. Y resultó ser, entonces, la más bella.

Mirá el video de Susan:

 
Ahora bien, hay quien podría preguntarse por qué estas cosas ocurren con tan poca frecuencia, pero ¿es así? En pocos días, estos dos videos han superado las 50 millones de vistas.

Bajo el optimismo que propone esta mañana de oro del otoño mendocino, arriesgo una sentencia: “No es que escaseen las maravillas; simplemente, estamos mirando para otro lado”.

A fin de cuentas, lo más importante, lo tenemos siempre delante del hocico.

 

Opiniones (1)
21 de agosto de 2017 | 18:10
2
ERROR
21 de agosto de 2017 | 18:10
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Ls pucha, que bien cantan las dos sobre todo la del segundo video parece una sirena.
    1
En Imágenes