Revuelo por el cura mendocino que tiene un hijo y espera otro

Alberto Ortega (60), quien hasta febrero estuvo al frente de la Parroquia del barrio Santa Ana, aguarda la autorización Papal que lo habilite, oficialmente, a casarse y eximirlo de los votos que juró. Desde es mes vive con su pareja, con quien tiene un hijo de siete años y ella está embarazada de seis meses. Ortega se vio casi forzado a dejar la parroquia porque era cuestionado por un grupo de fieles, quienes le endilgaban un presunto desmanejo con el dinero de los fieles y otras acusaciones.

La curia mendocina está alborotada debido a que uno de sus curas tiene una pareja, un hijo de siete años y otro en camino. Se trata de Alberto Ortega (60), quien hasta febrero pasado estaba al frente de la Parroquia del barrio Santa Ana. En aquel momento dejó el sacerdocio y se fue a vivir con su pareja a Las Heras.

Durante una misa les dijo a sus fieles que dejaría los hábitos pero no el motivo. Sólo muy pocos allegados a él, que también asistían a su parroquia, les contó la verdad.

Sucede que además de su deseo de formalizar con una vida matrimonial con su pareja, un grupo de fieles del Santa Ana lo cuestionaban por distintas actitudes del cura, según indicaron habitantes del mencionado barrio de Guaymallén.

Al respecto, expresaron que Ortega manejaba mal el dinero (en su provecho personal y de su familia fáctica) que los fieles entregan como limosnas. Pero también lo acusaban, aunque casi a modo de chisme de barrio, de dudosos acercamientos con algunos fieles.

Estas situaciones lo llevaron al cura a solicitarle al Arzobispado de Mendoza dispensarlo de las actividades eclesiásticas y permitirle formar una familia, ya que no escondió el motivo de fondo. Esta decisión está en manos del Papa Benedicto XVI, quien estudiará el caso y será quién decida, ya que un sacerdote ordenado lo es para toda la vida.

"Ortega quiere continuar cumpliendo con las normas del ministerio y por eso ha solicitado dispensa que lo libere de celebrar misa, de confesar, predicar y del celibato, pero esto deberá ser considerado por el Papa Benedicto XVI", dijo el arzobispo auxiliar de Mendoza, Monseñor Sergio Buenanueva, a un medio gráfico local.

Trascendió extraoficialmente que Ortega, quien se ordenó sacerdote en el año 2000, brindó sus servicios ministeriales hasta 2003 en Palmira y que fue trasladado a Guaymallén “por problemas de polleras”. Es que para esa época ya estaba en pareja, de modo clandestino, con la mujer que espera otro hijo de él y viven juntos en Las Heras.

Esta mujer es oriunda de San Martín y asistía a su iglesia de Palmira, donde se conocieron.

La historia del cura Alberto Ortega ha causado revuelo en la iglesia mendocino luego que la información tomó estado público; pero también en los fieles de todo el país que han tomado con asombro la noticia y nuevamente queda en el tapete la discusión sobre el celibato de los sacerdotes y que tenga la posibilidad de formar una familia.
Opiniones (3)
21 de agosto de 2017 | 11:37
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21 de agosto de 2017 | 11:37
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  1. ...dónde está el revuelo si ha pedido retirarse de las actividades eclesiásticas? Y si mantenía a su familia con las propinas, pobre no le alcanzaría para mucho con la miseria que dejamos en las iglesias.
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  2. Como le embarran la cancha a este pobre cura..!! Así somos los mendocinos, siempre le buscamos las vuelta con tal de cagar a alguien. Porque no lo dejan en paz, si cuenta con la autorización del Papa. El único que juzga a las personas es DIOS y no el ser humano común. Así estamos..!!!
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  3. Con una mujer es revuelo, con un varoncito sería escandalo y a los que escandalizan a los pequeños mas le vale que le aten una piedra de moler al cuello y lo tiren al fondo del mar BUENANUEVA.
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