Hallan obra maestra en el comedor de una casa

La casa de subastas Christie´s anunció hoy el hallazgo de la obra desaparecida "Fuego en el batey" (1943) del artista de La Habana Mario Carreño, considerada una de las obras maestras del modernismo cubano y valorada en dos millones de dólares.

La obra, que será subastada en Christie's el 28 de mayo, formaba parte de la colección privada Milton y Nona Ward desde hacía 50 años y se encontraba en la localidad de Baldwin, en el estado de Nueva York.

Según explicó el responsable de arte latinoamericano de Christie's, Virgilio Garza, los hijos de los Ward, cuyos padres murieron, desconocían el valor de la obra y que se encontraba en el comedor de la casa.

"Llamaron, en febrero pasado -explica Garza- diciendo que tenían varias obras". "Cuando empezaron a describir la pintura de Carreño empezamos a darnos cuenta de la pintura tan significativa que tenían en propiedad".

Entonces Garza se desplazó a la vivienda, situada cerca de la ciudad de Nueva York, y descubrió la pintura en el comedor. "Era la primera vez que la veía, que veía sus colores". "Hasta ahora no se había visto con sus colores, sólo se tenían reproducciones en blanco y negro en los libros de arte".  "Se creía -añade Garza- que incluso ya no existía la obra, que se había dañado".

Además de Fuego en el batey, Garza descubrió otras importantes obras repartidas en los cuartos de la casa y que también se subastarán. Dos de ellas fueron realizadas por el propio Carreño: Untitled, pintada en 1938 y que retrata músicos (valorada entre 50.000 y 70.000 dólares), y Mujer con flores, realizada en 1945 y valorada entre 30.000 y 40.000 dólares.

La otra obra es del artista, también cubano, René Portocarrero: Untitled (Mujer con paraguas), valorada entre 25.000 y 30.000 dólares.

"Fuego en el batey", de Carreño, la pintura perdida durante 50 años.

La pintura redescubierta de Carreño tras cinco décadas en propiedad de los Ward es una de las tres obras maestras de la serie realizada por el artista con el sistema al duco y que pintó en 1943.

"La pintura al duco es de tipo industrial -explica Garza- y se seca muy rápidamente, al revés que lo que pasa con el óleo; con lo que obliga al artista a trabajar de prisa, dando más valor a la obra".

Garza define Fuego en el batey como "una rara obra maestra que combina la forma y el fondo de una manera magnífica", y de la cual remarca la descripción que hace de cierta realidad cubana.

La obra, dibujada sobre madera, representa a una mujer en pánico sosteniendo a su hijo ante un guajiro montado en caballo, mientras en el fondo de la escena un batey -área rural cubana formada por establos y casas- está cubierto en llamas.

La pareja Ward, ambos artistas que se conocieron estudiando música en la prestigiosa escuela de Nueva York Julliard, eran amantes de la obras de arte. Según Garza, el hombre murió hace años y la mujer, recientemente. Sus hijos entonces, organizando el patrimonio de sus padres, llamaron a Christie's.

Fuente: dpa

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7 de Diciembre de 2016|08:00
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