Un hombre se perdió en el desierto y sobrevivió gracias a su propia orina

Juan Morales de 52 años estuvo perdido 42 horas en el campo sanjuanino, pero volvió sano y salvo a su casa.

Acababa de comprarse su Ford Ranger y estaba contento, por eso se fua a Santa Bárbara de Mogna en San Juan para agradecer su logro y de paso probar las bondades del vehículo en la complicada geografía de Jáchal.

La primera parte del plan salió como lo habían previsto Juan Morales (52 años), su esposa Mabel Figueroa (50) y su nena de 8 años, porque el Viernes Santo llegaron a Mogna y visitaron a la virgen. Pero a la vuelta, por el camino viejo que une Mogna con la albardonera localidad de La Laja, los esperaba una encrucijada que terminaría en una verdadera odisea: unos 35 km. después de la partida la camioneta se quedó enterrada y entonces Juan resolvió seguir caminando a pedir ayuda, sólo con un sifón de soda. Sin embargo a poco de andar se perdió en el campo, recorrió unos 14 km. a la deriva y así anduvo 42 horas, durmiendo en improvisados colchones de jarilla construidos en algún reparo para enfrentar las gélidas temperaturas nocturnas, bebiendo su propia orina para no deshidratarse durante el agobiante calor del día en esa desértica zona sin árboles.

"Salí a buscar ayuda por la misma huella pero me salí, me perdí. Anduve por los cerros y muchos lugares... esto me salvó", alcanzó a decir Juan ayer, entre lágrimas, mientras mostraba orgulloso el sifón de soda con su orina y algunas ramas de jarilla que le había puesto para amortiguar el sabor.

A Juan lo encontró ayer a las 9,30 Luis Yáñez, uno de los 30 vecinos y amigos que habían salido a buscarlo, igual que unos 25 policías comandados por el jefe de la Regional Oeste, comisario mayor Pedro Masuelli, y el jefe de la comisaría 18va. de Albardón, comisario inspector Eduardo Albarracín.

Morales tiene una agencia de venta de autos en calle Libertad, en Albardón. Y su encrucijada con la camioneta había comenzado alrededor de las 15 del viernes en el paraje "Studebaker". Sus amigos y familiares (el hombre hizo escuetas declaraciones porque estaba shockeado), dijeron que mientras Juan salió a pedir ayuda, su esposa y su hija se quedaron en la camioneta a esperarlo. Y así estuvieron hasta las 7 de la mañana del sábado, cuando caminaron unos 11 kilómetros hasta Alto Mogna, donde el conductor de un auto las acercó hasta Mogna y desde allí pudieron volver a Albardón en otro vehículo.

A las 19 del sábado Mabel avisaba del serio problema a los más íntimos de su marido y entonces varios salieron en motos, caballos y camionetas a buscarlo. A las 21,30 la novedad llegó a la comisaría de Albardón, desde donde se dispuso que algunos policías de esa sede y de Bomberos salieran hacia el lugar donde estaba la camioneta, con la consigna de mantener toda la noche luces encendidas por si Morales las percibía y regresaba.

Pero con la primera claridad de ayer Juan seguía sin aparecer, y entonces al menos 55 personas (más un perro de la sección Canes) se desperdigaban en la zona del extravío para dar con el agenciero de autos.

Y fue Yáñez el primero que lo vio: "Soy yo Juan, no me dejen", gritó apesadumbrado, antes de tirarse de espaldas a llorar un aliviado llanto. Entonces se supo que después de caminar unos 3 kilómetros hasta que se desvió hacia el Oeste, y describió un irregular camino en forma de círculo con intenciones de reencontrar la huella. Cuando lo encontraron, Juan caminaba por un río porque ese itinerario seguiría, hasta donde dieran sus fuerzas. Pero para entonces supo que la suerte estaba definitivamente de su lado: lo hallaron a unos 400 metros de la huella que había perdido casi dos días atrás.
Fuente Diario de Cuyo
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16 de agosto de 2017 | 10:39
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