Credos posmodernos

¿Qué futuro es pensable para el cristianismo? Desde esta perspectiva se analiza el "pensamiento débil" de la filosofía posmoderna para encontrar distintas respuestas. Se despliega una galería de retratos de filósofos laicos italianos y se evoca una imagen distinta y liberadora del propio cristianismo.

Por Armando Matteo

El abanico se abre con el planteo de un cristianismo imposible desarrollado por filósofos como Manlio Sgalambro, Umberto Galimberti y Emanuele Severino. Una segunda propuesta de un cristianismo potencial ligado al rescate de la subjetividad se cristaliza en el pensamiento de Franco Rella, Roberta de Monticelli y Andrea Emo.

El “poscristianismo” es analizado desde la filosofía de Gianni Vattimo, Mario Ruggenini y Salvatore Natoli. Vincenzo Vitiello, Massimo Cacciari y Marco Vannini le dan forma a un cristianismo gnóstico que poner el eje en la libertad.

Por último, la búsqueda de un cristianismo trágico, que logre dar respuesta al dolor humano, se encuentra en el pensamiento de Luigi Pareyson, Sergio Givone y Sergio Quinzio.

Este rico panorama intelectual ofrece otra imagen del cristianismo. No la imagen, la imagen verdadera, imparcial, sino más bien una imagen capaz de resistir las instancias de la mentalidad posmoderna.

O, como afirma el teólogo Antonio Matteo, este libro “es un intento de leer el otro evangelio, el evangelio escrito por aquellos a los que en general se llama ‘los otros’, los que no forman parte de la congregación. Pero la lectura de este otro evangelio, ¿no debería convertirse en la ocasión para leer de otro modo el mismo evangelio?”.

Introducción (fragmento)

¿Qué imagen del cristianismo emerge de las reflexiones filosóficas de Emanuele Severino, Manlio Sgalambro, Umberto Galimberti, Franco Rella, Roberta De Monticelli, Mario Ruggenini, Salvatore Natoli, Gianni Vattimo, Massimo Cacciari, Marco Vannini, Vincenzo Vitiello y Sergio Givone? ¿Qué herencia de pensamiento cristiano han dejado las profundas meditaciones de Luigi Pareyson y Sergio Quinzio? ¿Qué imagen de cristianismo emerge de las intensas páginas de aquel solitario rastreador de la verdad que responde al nombre de Andrea Emo?

Son estas preguntas las que han de empujar la investigación que encuentra en estas páginas una primera “sedimentación”. El interés se dirige, así, a relevar la imagen, las imágenes, que del cristianismo ha elaborado y continúa elaborando la filosofía contemporánea italiana.  Y es conveniente aclarar enseguida que se trata de filósofos que normalmente se definen como “laicos”. Adoptamos también nosotros esa adjetivación, pero en un sentido más técnico, refiriéndonos a aquellos filósofos que se han interesado y se interesan en el cristianismo pero que no tienen por objeto la realización de una “filosofía cristiana”.

El intento primario de la investigación fue recoger las diversas representaciones de ese vasto paisaje que es el cristianismo. Cada autor obviamente juzga al cristianismo a partir de su perspectiva filosófica y, por lo tanto, al construir su imagen pone en evidencia las sombras y algunas veces las luces que, a la luz de su perspectiva, son más evidentes. El mismo fenómeno cristiano aparece así reflejado en formas extremadamente variadas.

En el curso de la indagación nos ha parecido que estas imágenes filosóficas del cristianismo se pueden reunir, por proximidad de estilo, en grupos fácilmente identificables.

De allí nació la idea de crear paradigmas dentro de los cuales ubicar los análisis de autores que se aproximan al cristianismo desde una perspectiva similar. Este objetivo primario debería justificar el motivo por el cual no tuvimos interés en poner en evidencia la parcialidad y el carácter ideológico de algunas críticas y lecturas del cristianismo; sin embargo, este aspecto no está del todo ausente en el texto y en la lectura crítica -especialmente aquella teológica- a la que nos referimos antes. Al respecto cabría más bien subrayar -como un verdadero pecado “original”- que la filosofía italiana contemporánea solo raramente supera un conocimiento elemental de los desarrollos de la teología más reciente.

Pero volvamos a nuestro camino. En verdad, antes que colocarnos en inmediata y directa polémica en relación con nuestros interlocutores, nos hemos esforzado por convertirnos en sus “aprendices”, sus dependientes de tienda, para aprender a mirar al cristianismo tal como lo ven ellos. Por esta razón intentamos considerar la obra entera de cada pensador y la literatura crítica referida a ella para poder justificar y comprender cómo se origina esta o aquella imagen del cristianismo. 

Esto explica por qué a menudo damos la palabra directamente a los autores y nos limitamos a hacer algunos comentarios introductorios o de enlace. En los pasajes donde era necesario emprendimos una discusión específicamente teórica y profunda para conseguir una claridad más límpida y una mayor fidelidad interpretativa. No nos corresponde a nosotros evaluar en qué medida logramos nuestro cometido. También nosotros exponemos nuestra interpretación (acerca de las interpretaciones) y nos exponemos.

Hablábamos de luces y sombras de un único paisaje, el cristianismo, al cual se refieren los filósofos estudiados y al que el autor de estas páginas se sintió tentado a volver en parte gracias a la nueva sensibilidad que nació en él en el curso de la investigación. Esto justifica la presencia del capítulo final, que es en realidad -en la intención de quien suscribe- un capítulo inicial, un desafío a repensar en clave propia, a contar su “quinto” evangelio. Esta es, precisamente, una metáfora apropiada. En el curso de nuestro trabajo no hicimos otra cosa que leer el otro evangelio, el evangelio escrito por aquellos a los que en general se llama “los otros”, los que no forman parte de la congregación. Pero la lectura de este otro evangelio, ¿no debería convertirse en la ocasión para leer de otro modo el mismo evangelio?

Partimos entonces de nuestra pregunta en torno al destino del cristianismo en la filosofía italiana contemporánea y llegamos a hacer nuestras las preguntas de esta filosofía sobre el destino del cristianismo. Hemos provocado respuestas y hemos obtenido preguntas.  El fin de nuestro recorrido se puede sintetizar en la convicción, que esperamos haber fundado adecuadamente, de que el cristianismo puede resistir el impacto de la mentalidad posmoderna -dado que esta constituye el signo de nuestro tiempo- y que en cierta medida puede tornarse estímulo y razón de la investigación filosófica misma. El cristianismo del que hablamos no se limita a la codificación del dogma y la moral, sino que los incluye en una experiencia del espíritu en la cual se nos hace partícipes de la misma dimensión y libertad de la vida de Cristo: entregados a la palabra del Dios-Abbà y reenviados a la proximidad concreta en pos de lo otro históricamente presente.

El cristianismo se redescubre así, antes que nada, como experiencia de superación y develamiento de los límites y las potencialidades que dona e impone la existencia. La promesa de una libertad liberada y de un vínculo libre y redimido con lo cotidiano, abierto a la esperanza escatológica pero presente en el mismo presente, constituyen así la médula de la salvación cristiana. En síntesis, se trata de la posibilidad de considerar al cristianismo como estilo. El cristianismo en el que nos reconocemos es, por ende, ciertamente, más humilde y más místico, pero quizá también más capaz de responder a la instancia de la subjetividad, al nudo problemático de la relación entre verdad y libertad, a la crisis y el desafío que “la muerte de Dios” ha provocado en nuestra época.

Antes de continuar, nos interesaría subrayar un último aspecto de nuestra investigación. El objetivo primordial de este estudio no es trazar una historia de la filosofía italiana contemporánea. (…) Sin embargo, nuestro texto también se detiene en algunos de los más importantes filósofos italianos contemporáneos, y por eso, indirectamente pero tal vez en forma más viva y acentuada que las obras citadas, puede ofrecer otra imagen de la filosofía italiana contemporánea.

De Credos posmodernos. De Vattimo a Galimberti: los filósofos contemporáneos frente al cristianismo, de Armando Matteo. Buenos Aires, Editorial Marea, 2007. 208 páginas.

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