Para la Iglesia, la droga en las villas "ya está despenalizada" y avisa sobre la propagación del flagelo

La Comisión Arquidiocesana para la Pastoral en Villas de Emergencia, dependiente del Arzobispado de Buenos Aires, aseguró hoy que el consumo de drogas en los asentamientos "ya está despenalizada" y advirtió que si la Corte Suprema sigue adelante con ese proyecto esta situación "se propagará a otros sectores de la sociedad".

Los sacerdotes solicitaron que el cambio comience cuanto antes y desde todos los ámbitos, incluso desde el jardín de infantes, con clases didácticas que traten el problema de las
adicciones. Así lo hicieron saber en un documento presentado el pasado viernes y al que tuvo acceso Noticias Argentinas, donde se criticó duramente el desempeño de "las autoridades que no hacen nada por los adolescentes y jóvenes que tienen veneno en sus manos".

La misiva fue firmada por 19 sacerdotes que viven en las distintas villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, doce de los cuales son allegados al cardenal Jorge Bergoglio. "¿Ministros y jueces conocen la situación en nuestros barrios? ¿Han dialogado con el hombre común de la villa? ¿Se han sentado a elaborar con ellos proyectos liberadores -la droga esclaviza- o, simplemente, se piensa en implementar recetas de otras latitudes? ¿Cómo decodifican nuestros adolescentes y jóvenes el mensaje: se puede consumir libremente, por ejemplo, cocaina?", se preguntaron.

"El lado oscuro de nuestros barrios, es la droga instalada desde hace años. Entre nosotros la droga está despenalizada de hecho. Se la puede tener, llevar, consumir sin ser prácticamente
molestado", admitieron en el texto presentado en la escuela de oficios "Padre Daniel de la Sierra", muy próxima a la Villa 21, en el límite de los barrios de Pompeya y Barracas, en el sur de la Capital Federal.

Asimismo, los sacerdotes aclararon que los problemas de la droga no parten de la villa y que de esa manera se "genera confusión" en la sociedad.  "El problema no es la villa sino el narcotráfico. La mayoría de los que se enriquecen con el narcotráfico no viven en las villas, en estos barrios donde se corta la luz, donde una ambulancia tarda en entrar, donde es común ver cloacas rebalsadas", explicaron.

 La pintura se repite en decenas de casos. "Ese niño que fue al catecismo, que jugaba muy bien en el fútbol dominguero hoy `está perdido`", indicaron. A pesar de que la relación entre la droga y la delincuencia se unen por decantación, los sacerdotes señalaron que hay que ir más
allá y analizar el problema del tráfico de armas.

"Cuando vemos muertes causadas por menores adictos, también nos preguntamos ¿quién es el que pone el arma en manos de los menores? De esta espiral de locura y violencia las primeras víctimas son los mismos vecinos de la villa", explicaron. Además, reconocieron que "la triada hambre-criminalidad-droga es demasiado fuerte", por lo que propusieron hacer frente a esta
"dramática situación" mediante un trabajo de prevención "sistemático y a largo plazo".

"La pregunta es ¿queremos seguir llegando tarde? Son personas, seres humanos que mueren o quedan con una vida hipotecada. Por ellos hay que hacer algo ya, aunque sólo salvemos a uno", afirmaron.

Tras la presentación, y en declaraciones a Noticias Argentinas, el padre Gustavo Carrara, de la villa 1-11-14, una de las más afectadas por el flagelo, advirtió sobre la posible propagación de
la situación que se vive en estos asentamientos hacia otros sectores de la sociedad, en caso de que la Corte Suprema apruebe el proyecto de la despenalización.

"Nosotros queremos avisarle a la Justicia que esto que sucede en la villa puede replicar en otros lugares. Aportamos una mirada de la problemática, no buscamos pelear o confrontar, sino generar consensos para cuidar a los adolescentes", indicó el sacerdote.

Por su parte, en diálogo con NA, el cura José María Di Paola, de la villa 21-24, explicó que están "abiertos a un diálogo serio con todos aquellos que estén embarcados en el mismo problema, uno de los más grandes de la actualidad".

Es la segunda vez en dos años que el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia de la Arquidiócesis de Buenos Aires interviene en un tema de interés común para la ciudad. En julio de 2007, tras conocerse proyectos para desalojar algunos asentamientos, reclamaron una "integración urbana".
Opiniones (0)
17 de agosto de 2017 | 13:55
1
ERROR
17 de agosto de 2017 | 13:55
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
    15 de Agosto de 2017
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial