El fotógrafo presidencial reveló detalles del encuentro entre Alfonsín y los “carapintadas”
Víctor Bugge, el fotógrafo de la Casa Rosada, fue el único civil que acompañó a Raúl Alfonsín a Campo de Mayo el día del levantamiento golpista de Aldo Rico y los "carapintadas". "Nos salvó de una masacre", dijo quien fue testigo directo de aquel histórico momento.

Víctor Bugge, el fotógrafo de los presidentes, reveló esta mañana por Radio la Red, en Buenos Aires, detalles inéditos de la negociación que mantuvo el ex presidente Raúl Alfonsín con el líder de la rebelión militar “carapintada” contra la democracia, Aldo Rico, en 1987.

Lo hizo mientras recordaba a quien consideró como “un gran hombre, un gran presidente”.

“Aquel día, con el país paralizado, subimos al helicóptero y nos dirigimos a Campo de Mayo, en donde se encontraban los militares rebeldes”, relató. “Yo estuve allí y de hecho, fui el único civil, por eso lo que cuento a mi nadie me lo contó: lo viví”, advirtió el fotógrafo.

Recordó que en el recorrido que unió la Casa Rosada con Campo de Mayo “vimos con Alfonsín, desde el helicóptero, cómo gente de las más diferentes condiciones sociales, de la cava, San Isidro, Los Piletones, todos, levantaban banderas argentinas, carteles y palos. La gente de todos los niveles económicos estaba movilizada en defensa de la democracia”.

Indicó luego que al llegar al cuartel militar “los carapintadas hicieron esperar al presidente más de 40 minutos. No voy a mentir: tuve mucho miedo. Eramos sólo dos civiles allí: Alfonsín y yo. Por eso, creo, no me animé a tomar ninguna foto”.

Seguidamente, según la hilación del relato de Bugge, los edecanes del presidente apuraron la llegada de Aldo Rico. Cuando arribó al lugar del encuentro, lo obligaron a entregar su arma. “Se la sacó del cinto y la dejó en el suelo; luego aclaró algo que yo nunca entendí bien…algo así como que ´esto no es contra el sistema sino en defensa de mis camaradas´”, dijo.

Tras hablar a solas, Bugge recuerda que primero salió Rico con cara circunspecta. Luego, entró Gustavo Breide Obeid. “Este sí, cuando salió, tenía lágrimas en los ojos”, rememoró el fotógrafo presidencial.

Bugge destacó que Alfonsín sólo, sin más apoyo que los militares leales, “salvó al país de una masacre y eso la gente no lo sabe y le reprocha lo que vino después, cuando volvimos a la Casa Rosada”. Allí fue cuando salió al balcón y dijo aquello que tanto se le recprochó: “¡La casa está en orden!” y “¡Felices Pascuas!”.

Alfonsín en el balcón, tras volver de Campo de Mayo:

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó10/10
Opiniones (0)
21 de Octubre de 2014|20:59
1
ERROR
21 de Octubre de 2014|20:59
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"