¡Libres o esclavos, jamás muertos!

No me digan que el título no se acomoda a los tiempos que vivimos. Por favor, no me salgan a decir que hay que dar la vida por algo porque no les creo nada. Transitamos una época zen-sible y no da pa` tanto. Pues apostemos por un rato al absurdo; saca presión. Pero ojo, a no pasarse de mambos. Las 7 vidas de los gatos es patrimonio de los gatos, la nuestra es una, solita.

¡Libres o esclavos, jamás muertos!, fue la irónica expresión que utilizó siempre el recordado amigo Mario Franco para desdramatizar las discusiones con “las izquierdas”, en sus diferentes versiones, cuando salía a la palestra una pelotera teórico-política nodal en las ciencia sociales, a saber: cuál debía ser la estrategia de una sociedad para iniciar un camino hacia el socialismo. Por el impacto de la frase, nos cagábamos todos de risa, y la furia discursiva que apelaba a las fuentes de la diversidad de autores que problematizaron tal camino, se desplazaba al humor, negro la más de las veces. “Muchachos si no podemos cambiar el mundo, por lo menos propongámonos cambiar el auto” proseguía el Mario levantando la apuesta, con su cinismo endiablado, en pleno trance socrático. No obstante, el moralismo de los izquierdistas, no les permitía desternillarse ante tamaña afrenta contra el “ideal revolucionario”. “Al final, este tipo no se toma nada en serio” murmuraban por lo bajo, algunos troskos, chinos y academicistas de la reunión.

Sobre cómo nació el peronismo
Más aún, como lo recuerda Il blog de Don Cósimo, el maldito Franco osaba explicar así la aparición del peronismo en alguna de sus clases: “Dios estaba haciéndose la puñeta sobre un río metafísico. Todas las gotitas caían perpendiculares hacia la nada, todas juntitas prolijamente y sin tocarse. Hasta que quiso el diablo, cansado de tanto infierno, meter sus patas en la fuente de aquel río y ¡zacatapumba!: engendraron a Perón”.

El Icaro siguió su ruta
Quien fuera por varios años Director de la Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas, sigue provocando con su ausencia, en este caso, como un espejo que devuelve el sabor de la nada que invade una facultad que supo cultivar cierta mística académica, política y cultural. Fue el 19 de noviembre de 2005. Como un icaro desganado, el Mario se echó a volar por última vez desde un 5to piso. Se levantó tempranito aquella mañana, y se animó a las 9 hs., cuando el sol acuchillaba la ventana de su habitación. Más allá del dolor, nos quedan muchas comidas compartidas y sobremesas a pura carcajada. Noches sacando cueros, como las viejas en batón, apoyadas sobre el lampazo en la vereda, cuchicheando. Su sarcasmo inteligente será inigualable.

El opio de la izquierda
Las discusiones en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales tuvieron esos condimentos (para mí, los de fondo, cuando el “exceso de sentido” se trasformaba en un estilete contra la mesura) y el tipo, con esas salidas, a veces entradas, nos volvía “reales”, contradictoriamente humanos. Esa “pureza moral” que para muchos se transforma en religión, fue, es y será, el “opio de la izquierda”, justamente por tomar al pie de la letra aquella famosa frase de Marx: “el opio de los pueblos”. Por ello sería apropiado hablar, alguna vez, de “El opio de la izquierda”, la cual nunca entendió “el opio de los pueblos”. Es “el izquierdismo, enfermedad infantil de comunismo”, como rezara Lénin, quien nunca pudo abordar ni comprender a la masa popular, adicta a diferentes opios. Y mucho menos supo interpretar los procesos de los países de la periferia capitalista, donde los partidos de clase no hicieron jamás una revolución. Por nuestro pago, la masa popular se hizo radical y peronista en la Argentina de principios y mediados del siglo XX. “Opios son amores” diría un relator de fútbol si tuviera que sintetizar un partido donde las que juegan son las ideologías.

Una Facultad sin alma
Es que algo pasaba en los pasillos de aquella mole de cemento universitaria. Allí, donde estudiantes y docentes se demoraban con interés discutiendo sobre la política y la sociedad. Era parte del oficio despuntar el vicio de la discusión que se extendía de las aulas al pasillo y de ahí al buffet. Hoy vivimos otra época, en la cual esas charlas se dan en otros escenarios. Tal vez en el inodoro o frente al espejo, bajo la almohada que todo lo inquiere, o en algún devaneo preelectoral donde todos se muestran preocupados por la institución.

Un importante ascenso del poder estudiantil se produjo por estos años, lo cual es saludable. Pero no menos importante es destacar también que se burocratizó el “espacio democrático universitario”. Ello devino en escaso protagonismo real y más protagonismo formal. Los docentes no participan de la vida cotidiana del edificio –que era eso de charlar y discutir y pensar acciones- y los estudiantes, al acceder a espacios de poder real en la universidad, se volvieron conservadores de esos espacios.

Paradójicamente, bajo gobiernos progresistas y conducciones de izquierda, el debate “por abajo” no existe, y ello deviene en acuerdos superestructurales. Pocos mueven un dedo por una idea, más bien, cuando lo mueven será por una acción táctica que permita la conservación de los cargos y los puestos, o la conquista de aquellos. Es otro ánimo, muy parecido al cansancio, escenificado en el discurso, o en el silencio.

Elogio del absurdo
Dos bombitas de Eugene Ionesco:

1-Describe un círculo, después acarícialo y se convertirá en un circulo vicioso.

2-Una idea es verdad cuando aún no se ha impuesto.

Bien vale un recordatorio a modo de homenaje, a los intersticios del pensamiento, donde el absurdo se cuela para decir presente y desdramatizar la vida o la muerte. Recuerdo la magnífica apostasía del querido Franco: “Hay que casarse joven para separase joven” y  re-matar: “En el fondo, el éxito, siempre tiene algo de miserable”.
Opiniones (9)
23 de agosto de 2017 | 04:22
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23 de agosto de 2017 | 04:22
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  1. Es mi caso con este tema por ejemplo, pero me gustan. Graciosímas las ocurrencias de Franco, la interpretación teórica del nacimiento del peronismo, calmar con nafta el fuego de las discusiones de izquierda y conocer que hoy los claustros y pasillos de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales están mudos, para mi una rareza inimaginable..¡ quién lo hubiese pensado! si siempre fue un semillero de ideas y teorías , anque cuna de futuros dirigentes. ¡ con razón tampoco tenemos recambios en nuestra política! Me encantó conocer a Franco profesor. Kultural : ¿ hacemos una vaquita para reponer el blister? Nahuel : ..seguí participando !
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  2. el nahuelito mendocino. Prohibido bañarse, practicar deporte a vela, asomarse a pispear en el dique potrerillos. El nahuelito79 con wi fi en el lago
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  3. nada, pero nada importa hoy más que esos tres puntos de oro puro que cambiamos en el mercado a valor 1,308 en el promedio. es para vos, es para vos, empresa p...la p...que te parió.
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  4. qué partido le ganamos a los tucumanos!!! pd: aun así de descolgado, el comentario sigue siendo más pertinente que el de nahuel.
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  5. ¿ vieron que existe ?
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  6. vengo de una familia tradicional, tengo muuuucho dinero y soy unico heredero de mas de 70 propiedades. No me hace falta la plata pibe, me sobra y me sobrará cuando llegue a viejo. Por eso no te gastes, nadie me puede tapar la boca con plata. Soy un dandy.
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  7. si se te acabó el blister del rivotril, andá a un médico para que te haga una nueva receta, dale, apurate. No lees y opinás, apurate, dale...
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  8. o mirás el título y opinás asi, a lo barrabrava: "COS (sic) SOS ESCLAVO DE LA PLATA QUE TE PASO EL PJ... arreglas con la yuta, griten putos, griten" "vamos Cobos vamos, pongan huevo que ganamos ..." Para un poquito, lee la nota, buscale la vuelta...
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  9. Asi de simple cambias al mejor postor
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