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En Venezuela, la receta para ganar este sábado es "pegarle" a Messi

El diario El Universal de aquel país dejo entrever en una columna referida al enfrentamiento eliminatorio, que la fórmula para vencer a Argentina es detener con infracciones al hábil delantero Albiceleste. Lea esta nota imperdible.

Tiene 21 años y mide 1,69 centímetros de estatura, camina con la cabeza baja, y fuera de la cancha no infunde el menor temor, pero cuando suena el silbato es el principal rival a detener.

A Lionel Messi bien le calza el refrán de que no hay enemigo pequeño. Pero no sólo para Venezuela, sucede con todos, la escena se repite domingo a domingo cuando juega con el Barcelona. En la liga española, también le temen.

No es un secreto que para ganarle a Argentina hay que controlar a Messi. El propio técnico César Farías, lo reconoce, pero "la Pulga" no es su único objetivo, sobre todo si Diego Maradona planta como parece estar definido un tridente ofensivo que incluye a Carlos Tévez y Sergio Agüero.

Que el defensor venezolano Juan Fuenmayor diga que: "Messi no me quita el sueño", parece un acto de desafío. Pero a decir verdad es también un reflejo de amor propio.

La pregunta sobre el peligro que representa Messi llegaba a fastidiar a algunos jugadores venezolanos, la pequeña pausa antes de responder lo denotaba en algunos casos.

Pero no se trata de que los vinotinto no admiren el talento del argentino, pues después de nombrarlo la frase que se repite en todos reza: "Es un gran jugador", pero cuando se está a días de enfrentarlo en un partido importante regodearse en las habilidades y cualidades que tiene no es la mejor fórmula.

"Todos sabemos el potencial que tiene, y el de Argentina, pero nosotros no lo vemos con miedo", dice José Manuel Rey desde la calma de la experiencia, pero en su rostro no deja de asomarse cierta sonrisa que encierra un secreto que no revela, quizá el recuerdo del gol que marcó Messi en el "Pachencho" Romero de Maracaibo en 2007, en el partido de ida de la eliminatoria a Suráfrica 2010, cuando Richard Páez todavía era el técnico de la vinotinto.

Messi sin nadie que le impidiera rematar pegó un zapatazo que puso el 2-0 de la victoria albiceleste.

"En el papel ellos son mejores, tienen más experiencia, y juegan en grandes equipos, pero en la cancha hay que ver quien puede más", asegura el juvenil Rafael Acosta con un viso de desparpajo.

Para Acosta, Argentina no es sinónimo de derrota, en el Suramericano Sub 20 se enfrentaron dos veces con un saldo de dos empates (1-1), el último casi una victoria porque la albiceleste logró empatar sobre el final del partido.

Esa selección argentina también tenía un "coco", Eduardo Salvio, y Acosta tiene muy presente que aunque el jugador logró marcarles el juego el equipo de la vinotinto se impuso en el resultado.

Igual pasará con Messi, esta vez ante la selección de mayores, pero no deja de estar presente la esperanza de poder agarrarlo en un mal día.

El plan, de todas formas, no parece ser todos contra Messi, pero si en España es uno de los jugadores que más faltas recibe y a veces funciona para detenerlo, no sería un pecado aplicar esta receta. Sólo que en la vinotinto hay que cuidarse de las tarjetas amarillas.
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