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Lo que dejó la novena etapa de la Vuelta de Mendoza

Pasó la penúltima etapa y, como en cada una, han quedado acciones interesantes para conocer. Aquí algunas de las curiosidades que arrojó el más lindo de los parciales del Giro.

El ciclismo de la Vuelta de Mendoza, vivió este sábado la etapa más atractiva de todas, el ascenso a Las Cuevas. Siempre este parcial deja apostillas por doquier. Aquí tres de los hechos más salientes de la visita a la señora montaña.

Fue un verdadero juego de ajedrez

Movía uno un peón y a la secuencia siguiente una pieza del mismo valor salía a dar respuesta. El tablero tambaleaba de tanto movimientos continuos, el reloj no descansaba y la instantánea de esta etapa ajedrecística se hacía más interesante.

Las Cuevas recibía a casi cien esforzados deportistas y con su “falda blanca” deslizándose por ese cuerpo homogéneo de figuras zigzagueantes disfrutaba como ninguno de este juego de inteligencia suprema.

De un lado los peones (Agüero y Gasco) y los alfiles (Lucero y Camissi) de Fratelli que cuidaban al “rey Gili”  y de tanto en cuanto zamarreaban a sus imágenes símil del adversario de turno. En el juego de la Vuelta, el monarca había perdido valores, ya no estaban sus torres (Giacinti y Medici) y apostaba a sus fichas aún con vida. Saltaban de escena a escena en un santiamén y el cuadrado negro y blanco se volvía incontrolable.

Del otro lado, no había vestigio de extravió y el “rey Contreras” cuidaba a sus mayores valores con sumo cuidado. Fernández y López iban entre algodones, mientras que Brizuela su valor agregado para los movimientos decisivos se aprestaba a poner en jaque al rey. Todos eran peones en la escuadra de Omar, todos eran alfiles y se jugaban por sus caballos para cortar los embates del oponente, allí entonces Talavera y Toledo se metían en el juego y avanzaban en sus cuadros blancos.

El rey seguía llamando piezas pero estas estaban todas jaqueadas y solo esperaban que el instinto del supremo los salvara del mate final.

Así fue siguiendo de entretenido el espectáculo hasta que ya las fichas se quedaban al costado y dejaban paso al momento de mayor emoción. Y ahí el Lobo abrió sus fauces sin mirar a quien y con tino y elegancia terminó por devorarse al rey que terminó rindiéndose a su pies y al del macizo andino, quien picaronamente aplaudía una vez más, tamaña proeza ejercida con hidalguía, en el día de la “reina”.

Una caravana de nunca acabar

Interminable resultó ser el seguimiento del tropel acompañando a los ciclistas. Como nunca antes se vio, decenas y decenas de vehículos que formaban casi quinientos metros de enredadas carrocerías se dirigían al pie del Aconcagua.

Bocinazos ensordecedores, el orden totalmente desaliñado por tan cuantioso tráfico hacían intransitable el recorrido para organizadores, prensa y auxilios.

Tan complicado fue todo, que el comienzo mismo del parcial, pasada la hora 7.50, tuvo un inconveniente importante que bien pudo haber terminado en algo de mayor relevancia. Los camiones que bajaban en busqueda de la ciudad de Mendoza, lo hacían a paso de hombre y se abrían camino cuidadosamente entre la multitud que esperaba el 3, 2, 1 de siempre.

Pero un hombre perteneciente a este grupo de esforzados trabajadores no aguantó más y se bajó repentinamente en procura de que le diesen paso. Con mucho de razón por el desorden existente afirmó vehementemente “Pongan a todos al costado del asfalto che”.

Y cuando puso su pie en el suelo, un número no precisado de gente del ciclismo se abalanzó contra él con la intención de calmarlo, en algunos casos, y en otros de agredirlo. Ante tamaña respuesta, el camionero optó por buscar sus horizontes sin siquiera chistar y se marchó un tanto asustado ante tanto fervor impuesto.

El hermano de "Juan del Pueblo" no se lo quiso perder

Gabriel Curuchet, hermano de Juan, siguió minuto a minuto el desenvolvimiento de la etapa reina de la Vuelta. Compañero de mil batallas del medallista olímpico y conocedor como ninguno de sus destrezas, el actual presidente del a FACPyR (Federación Argentina de ciclismo de pista y ruta) advirtió que esta prueba le podía sentar bien a Juan y al equipo que representa.

Y para nada estaba equivocado. Además agregó que esta vuelta es de la más lindas que le tocó correr en su carrera deportiva, peor no ventiló ningún detalle sobre lo que puede ser el Giro del año venidero.

Aunque se sabe entre voces escondidas, que la Federación tiene muchas ganas de tomar las riendas de la organización de la carrera en su totalidad, aunque el titular de la Asociación Ciclística Mendocina, Francisco Chila haya advertido que esta carrera esta patentada por el ente rector del deporte en la provincia y que nadie sin el consentimiento de la dirigencia del ciclismo local realizará el evento sin su previa venia.    

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