Deportes

"Bicicleteadas" en una Vuelta de telenovela

Miradas que se cruzan con caras de pocos amigos, fisuras organizativas que desatan broncas y discordias, hechos significativos de esta edición número 33 del Giro mendocino ciclístico.

Se enojó Juan Curuchet, se saludaron sin mirarse Chila y Contreras y esos medios de comunicación que solo están cuando lo creen conveniente. Tres historias de la Vuelta de Mendoza.

Juan Curuchet vs Antonio Alexandre

Llegaba un nuevo final a “de bandera verde” en el departamento de San Martín, la voz de la carrera les comunicaba a los ciclistas que se debían recorrer tres circuitos en las calles chacareras y los protagonistas preparaban sus estrategias para apoderarse de la etapa.

Cuando ya expiraba el segundo giro los avezados velocistas empezaban a planificar el final, pero ante la atónita mirada en sus agotadas figuras escucharon que restaban dos vueltas para el cierre y no una como indicaba el reglamento de la competencia, que dicho sea de paso y por voz de algunos comisarios se ha modificado en todas las etapas.

Esta decisión enfureció por enésima vez al pelotón que masticando bronca se tuvo que deglutir tamaña resolución de los menos esforzados, esos que solo giran pero en sus autos y no en donde verdaderamente duele.
Cuando llegó el epilogo de la mentada etapa Juan del Pueblo embaló y siguió unos metros recorriendo el asfalto, pero rápidamente dio un giro hacia su derecha y se dirigió donde se encontraba Alexandre, hombre de infinitos recorridos por la historia del ciclismo nacional y ex presidente de la Federación, lo “flechó” con un vistazo y le dijo: “Otra vez viejo, que pasó ahora, están jodiendo con nosotros, cuantas vueltas vamos a dar, ya llevamos más de 170 kilómetros”.

Enfrente y con firme expresión le contestaron a Curuchet: “No es culpa de nosotros, que queres que haga así son las cosas”. Y Juan le manifestó más o menos así: “Esta bien hagan como quieran, si ustedes son los que hacen la carrera, pero ya estoy cansado de esto”.

Don Francisco vs Don Ernesto

Había terminado la etapa en el Este y llegaba el instante más emblemático para los ciclistas que consiguieron arribar en los primeros lugares: La entrega de premios.
El tercero en el parcial Diego Simeani recibió su distinción, luego vino el turno del segundo Catriel Soto y por último venía el instante de mayor emoción, cuando fuese galardonado el mejor en la calurosa tarde.

Y fue en santiamén cuando la voz oficial de la premiación nombró a dos nombres con historia y peso propio en el deporte, pero con grandes diferencias en el concepto puntual de manejar la actividad en la provincia. Dijo la palabra de la locutora: “Invitamos al señor Francisco Chila, presidente de la Asociación Ciclistica Meneocina y a Ernesto Contreras, el “Condor de América” a hacerle entrega del trofeo como ganador de la etapa a Gerardo Fernández”

Y fue en ese preciso momento cuando el aire recalcitrante que azotaba en el lugar se termino por calentar a grados sin escalas de por medio.

Justamente ellos dos tenían que saludarse mutuamente y acercarle el bonito presente al ganador. Casi sin mirarse y esgrimiendo quizás algunos epítetos no acorde a la circunstancia, le dieron lo más alejado posible en distancia el estimulo al bonaerense que sonreía hasta picaronamente por ese momento.
Todo sea por el ciclismo, dijo un paisano apoyado en el móvil de Peluso, y nadie habló.

Es el momento de hacer “la diferencia”

Ante cada llegada de una nueva edición de la Vuelta Ciclística a la provincia de Mendoza, comienzan los movimientos desesperados de decenas de entusiastas comunicadores que quieren llevar el servicio de información a sus respectivos medios, en muchos casos sin haber trabajado durante todo el año en el lugar que en estos diez días dicen representar.

Esta claro que el evento reconocido a nivel nacional e internacional trae aparejado consigo un innumerable abanico de posibilidades de hacer “la diferencia” económica para algunos, que más allá de decir querer el deporte, están pensando seriamente en como hacer ventaja holgada en el bolsillo propio.

Y así, como cuando el ciclista utiliza los diferentes piñones para ir aumentando de velocidad su instrumento de movilidad, avanzan raudamente estos “mercaderes” del deporte, los cuáles claramente y quizás sin conocimiento de causa en muchos de los casos son apoyados con pautas publicitarias por los distintos estamentos del estado.

Entonces el despilfarro de dinero, que surge del arca del contribuyente empieza a expandirse por el éter sin piedad. “No todo lo que brilla es oro”, dice el refrán, y otro que se puede asemejar para tal efecto sería aquel que expresa: “Lo que el viento se llevó”. Y se lo lleva, porque en la temporada de ruta o de pista que la actividad cuenta a lo largo del año calendario solo cuatro o cinco informan en el sentido mas concreto de la profesión, el resto desaparece y 360 días después viene una vez más en busca de armar su “quintita de verano”.

Opiniones (0)
9 de Diciembre de 2016|12:31
1
ERROR
9 de Diciembre de 2016|12:31
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic