Leonora Carrington, la pintora de los sueños

Los escritores Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska rindieron un homenaje a la artista plástica de origen británico, residente en México desde 1943 y que ha fomado parte activa de la vida cultural azteca. A los 93 años la pintura surrealista sigue trabajando.

En un encuentro organizado por los Amigos del museo José Luis Cuevas, que contó con la presencia de la nonagenaria Leonora Carrington, se destacaron sus aportes.

El pintor José Luis Cuevas sirvió de anfitrios en la reunión titulada "Leonora Carrington entre amigos" y en la que los conferencistas destacaron su papel en el movimiento surrealista y sus valores humanos.

Poniatowska habló de Carrington, quien asistió al encuentro acompañada por sus hijos, el pintor Pablo Páez y el escritor Gabriel Paéz, como de "una madre devota, de vocación total hacia la maternidad".

Monsiváis recordó "el gran compromiso" de la artista "con los principios libertarios del movimiento estudiantil del ´68" y Carlos Fuentes, el más aplaudido, leyó un texto que, mediante la narración de un sueño imaginario, fue describiendo una por una las imágenes de los cuadros más famosos de Carrington.

"La imaginación no es sólo el reflejo de la realidad: la crea", dijo en forma contundente el celebrado autor de "La muerte de Artemio Cruz".

En el centro de un improvisado escenario, en el patio central del Museo José Luis Cuevas, en el centro de la Ciudad de México, menuda, vestida de gris y a menudo sonriente, Leonora Carrington escuchó con atención cada una de las intervenciones de sus amigos.

Nacida el 6 de abril de 1917 en el pueblo de Chorley, en Lancashire, Inglaterra, la artista abrazó la corriente surrealista gracias a su encuentro en 1936 con el pintor alemán Max Ernst, con quien también mantuvo una relación sentimental.

En París, Carrington se hizo amiga de famosos surrealistas como el pintor Joan Miró y el poeta André Breton. De militancia antifascista, Leonora también se volcó de manera rigurosa a la escritura, hecho que según Monsiváis "distingue notablemente su manera de pintar".

Carrington llegó a México en 1943 y desde entonces formó parte activa de la vida cultural azteca.  "A menudo me preguntan cuál es mi pintor preferido y siempre digo: mamá", fueron las palabras de su hijo Pablo, también artista plástico y quien cerró el homenaje.

Fuente: dpa

Opiniones (0)
7 de Diciembre de 2016|13:12
1
ERROR
7 de Diciembre de 2016|13:12
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes