Literatura juvenil: niños magos y vampiros vírgenes

La saga "Crepúsculo", creada por Stephenie Meyer  lleva vendidos más de 42 millones de ejemplares en 39 países, una cifra que confirma el surgimiento de un fenómeno literario y resignifica el interés por las historias de vampiros.

Todo empezó por un sueño: a mediados de 2003, la joven filóloga, esposa y madre Stephenie Meyer tuvo uno muy especial que decidió trasladar a la literatura. ¿El resultado? Una saga que combina romance, fantasía y suspenso (en ese orden y proporción) y que ya lleva cuatro títulos desde el fundacional Crepúsculo.

"Todavía puedo verlo. Era un sueño muy extraño, no había tenido ninguno así antes ni lo he vuelto a tener. Estaba observando un prado perfectamente circular, en el que un chico y una chica mantenían una conversación", evocó recientemente la autora en una entrevista periodística.

"Ella no llamaba especialmente la atención, pero él refulgía al sol. Era guapísimo. Y era un vampiro. Le decía cuánto deseaba matarla y, aun así, cuánto la quería. Me desperté pensando: ‘¿Qué habrían dicho a continuación?’ Lo escribí. Y fue realmente ese proceso de escribirlo lo que me enganchó. Escribí las diez primeras páginas, la mayoría con el más pequeño de mis hijos en el regazo", recordó.

El argumento central de la saga arranca con la historia de Isabella Swan, una joven que al mudarse a Forks -una pequeña localidad del estado de Washington en la que nunca deja de llover- conoce al misterioso y seductor Edward Cullen, que hasta ese momento se las ha ingeniado para mantener en secreto su identidad vampírica.

Meyer escribió el primer volumen de la saga en tres meses, lo envió al sello Little, Brown and Company y, cuando menos lo esperaba, se presentó en su casa un representante de la editorial con un contrato que luego fue renegociado y hoy la ha convertido en una de las escritoras mejor pagas del mundo, con más de 42 millones de ejemplares vendidos.

Las cifras mundiales tienen su correlato en las ediciones publicadas en castellano, ya que según datos del sello Alfaguara el conjunto integrado por cuatro títulos -Crespúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer- además del libro oficial de la película Crepúsculo y la edición de bolsillo de Punto de Lectura ya ha vendido en España y Latinoamérica más de dos millones y medio de ejemplares.

La saga recupera el interés que las historias de vampiros han suscitado en la cultura contemporánea, primero con Drácula, que empezó a aterrorizar a los jóvenes en el siglo XIX, y en los ´70 con la escritora Anne Rice, que le incorporó a los vampiros una dosis de erotismo y hastío por la condición de inmortales en obras como Entrevista con el vampiro, Armand el vampiro y Lestat el vampiro, entre otras.

A Meyer -que le agregó a la temática una fuerte dosis de romanticismo a un amor entre adolescentes- una afortunada causalidad le facilitó el camino al éxito: el fin de Harry Potter (la serie creada por la británica J. K. Rowling) y una masa de adolescentes huérfana de referencias, que se abalanzó de inmediato al siguiente producto fantástico disponible.

Y si bien se toma su tiempo en explicar las leyes que rigen a los vampiros en su convivencia forzosa con los seres humanos, a diferencia de Rice la autora de Crepúsculo elige que todo esto sirva de contexto y jamás le da más relevancia que a la historia troncal: el romance entre Bella y Edward, sus imposibilidades relativas y las consecuencias de la interacción de sus especies.

Meyer pertenece a la religión mormona, no fuma ni bebe, y sostiene que carecer de adicciones es "ser verdaderamente libre".

Lo que hace "la diferencia" en su serie de vampiros es que éstos se resisten, en una permanente lucha con su sed, a matar a otros hombres para seguir vivos. ¿Cómo irrumpen los valores mormones de la escritora? En su obra no hay escenas de sexo ni alcohol ni drogas y la tensión sexual entre Edward y Bella es propia de los adolescentes.

En cada entrega, Meyer añade nuevos ingredientes a un romance clásico de lucha entre el deseo y el temor, aunque fue la publicación mundial del cuarto título, Amanecer, poco antes de la última Navidad -y en coincidencia con el estreno de la película Crepúsculo- cuando los seguidores de la saga se dispararon hasta límites insospechados.

Por el momento, la creadora de la saga no ha confirmado ni desmentido nada sobre una próxima entrega, mientras se prepara en España y Latinoamérica la salida de su nueva novela de literatura fantástica, The host (La huésped), que será publicada en marzo por la editorial Suma y que ya está también entre los libros más vendidos en Estados Unidos.

Mientras tanto, al escritor de terror por excelencia, Stephen King no parece gustarle en absoluto la exitosa saga y tampoco Meyer, a la que ha calificado como "una escritora mediocre, que escribe para chicas adolescentes y que es incapaz de crear nada que merezca la pena".

Fuente: Télam

Opiniones (0)
9 de Diciembre de 2016|08:48
1
ERROR
9 de Diciembre de 2016|08:48
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic