Deportes

La crisis diplomática entre Italia y Brasil se traslada al campo de fútbol

La crisis diplomática que ha estallado entre Italia y Brasil por el caso del ex terrorista italiano Cesare Battisti se ha trasladado al campo de fútbol, ante el próximo encuentro que verá enfrentarse a las selecciones de ambos países el próximo 10 de febrero en Londres.

El partido entre Brasil e Italia tenía todas las trazas de convertirse en un gran espectáculo deportivo al medirse las selecciones más galardonadas del mundo, pero la política se ha interpuesto en el terreno de juego y el encuentro dejará de ser sólo un simple amistoso.

Algunos exponentes del Gobierno italiano han llegado a pedir la anulación del encuentro como protesta ante la decisión del ministro de Justicia de Brasil, Tarso Genro, de conceder el asilo político al ex terrorista Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos.

"Yo tenía ya reservado el billete de avión para ver el encuentro entre Brasil e Italia, pero ahora he decidido que no voy", anunció hoy el ministro de Defensa italiano, Ignazio La Russa, como gesto de protesta por la decisión de las autoridades brasileñas.

Para el titular de Defensa su gesto es claro: "Se trata de un encuentro amistoso y en este momento no veo señales de amistad con Brasil".

"Yo este partido lo suspendería. No me parece el momento para jugar un amistoso con un país que deja campar a sus anchas por las playas de Río de Janeiro a un terrorista y asesino", añadió La Russa.

La posición de La Russa fue apoyada por el Secretario de Estado de Exteriores italiano, Alfredo Mantica, que añadió que el encuentro "no se debe jugar" y de esta manera "el deporte se convertiría en un gesto de reflexión".

Para Mantica, el que era un simple encuentro de fútbol se jugará "en un clima para nada amistoso" y reiteró su petición de que se anule el partido.

La ministra de Juventud, Giorgia Meloni, aseguró que lo más "sensato" sería suspender el encuentro, pero ante los problemas que podrían derivar de este gesto de protesta comentó que una "buena iniciativa sería que los jugadores de la selección italiana salieran al campo con una banda negra en señal de luto en el brazo".

Sobre el tema, en Italia también se apelan a las estrellas del fútbol como Paolo Rossi para presionar a los brasileños.

Rossi, considerado un héroe nacional tras marcar los tres goles que dieron la victoria a Italia contra Brasil en el Mundial de España de 1984, indicó que "hay que presionar a los brasileños para que extraditen a Cesare Battisti, una persona que ha cometido graves delitos".

No obstante, Rossi aconseja que el partido "se tiene que jugar, porque un encuentro como Brasil-Italia tiene que quedar lejos de los problemas políticos".

Pero aconseja que la Federación Italia de fútbol o los jugadores de la selección italiana hagan antes del encuentro algún gesto o declaración que recuerde a todas las víctimas de terrorismo.

Sin embargo la última palabra ha sido la del ministro de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, quien ha asegurado que el partido se jugará porque "el deporte es un medio para acercar a los pueblos y la política no tiene que entrar".

Y el jefe de la diplomacia sentenció: "No sólo se va a jugar sino que lo vamos a ganar".
Opiniones (0)
9 de Diciembre de 2016|11:08
1
ERROR
9 de Diciembre de 2016|11:08
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic