La justicia, o las personas que se encargan de administrarla, son un desastre. Los culpables andan sueltos y los inocentes tenemos que estar viviendo tras rejas en nuestras propias casas, o como en el caso de del curto, huyendo de la justicia, acusado de algo que no hizo.
Todo mal. Y lo peor es que nadie da la cara para admitir el error como propio. La típica lavada de manos a la que nos tiene acostumbrados la justicia argentina.
Si de algo sirve, toda mi solidaridad para Del Curto. Espero que pueda recuperar su buen nombre y honra.
La justicia, o las personas que se encargan de administrarla, son un desastre. Los culpables andan sueltos y los inocentes tenemos que estar viviendo tras rejas en nuestras propias casas, o como en el caso de del curto, huyendo de la justicia, acusado de algo que no hizo.
Todo mal. Y lo peor es que nadie da la cara para admitir el error como propio. La típica lavada de manos a la que nos tiene acostumbrados la justicia argentina.
Si de algo sirve, toda mi solidaridad para Del Curto. Es...