Gracias Pablo!!!!
Al fin una nota donde se reconoce el esfuerzo que hacen los mandatarios por mantener y acrecentar el folklore urbano de pozos, alcantarillas y cordones.
Una delicia, sí señor! Ya era buen tiempo que, con tanto vuelo literario, asentáramos en la realidad del barrio, ya que no el hormigón es quien permite a Pablo aletear en las alturas.-
Y como el abundamiento es dañino, ya sólo me queda felicitar de nuevo, no sólo a Pablo, sino al funcionario municiapl que ha permitido ...