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Aconcagua: El primero en llegar y el primero en morir en la cumbre
Es imposible quitarse el cerro de la cabeza. Hora tras hora, aun los pensamientos más livianos no pueden escapar de su tremenda sombra de animal sin prisa. Las subidas a Confluencia y Plaza de Mulas. El viento, los catorce grados bajo cero y el tailandés que tenía el sueño de llegar a la cima y justo en ese lugar fue abandonado por su latido.