8 de Febrero de 2012
|07:00
+Cultura
Los mandatos femeninos se fueron diluyendo para dar nacimiento a una mujer diferente, desconocida, en movimiento, inquietante. Ellas definieron una feminidad inédita, complementaria de lo masculino, en la que sumaron competencias del ama de casa al mundo intelectual. Y ellos, obedecieron.