Un instante antes, era pura melancolía. Descubrimos que también simpatía.
Para comparar: sin lentes y con lentes.
Los lentes se amoldan a los rostros particulares.
Pura claridad en la sonrisa y un detalle. El piercing. Todo combina.
Cuánto amor hay tras esos lentes.
Facha: a la óptica, le agregó el collar de semillas. Esa tarde, mató.
La simpatía de las morochas no se esconde tras un marco grande.
Los espejados son una de las tendencias.
Para morderse los labios. Originales en cuanto al llamativo color. Combina con el buzo.
Tres profesionales de los medios de comunicación dieron su punto de vista.
Muchas sonrisas para la cámara inquieta de MDZol.
Amigos con lentes varios, y si no se tiene, igual se sonríe.