Apenas minutos después de las 22 dio inicio en Malargüe el espectáculo denominado "Pasiones de Vino". Anteriormente, el sacerdote Luis Sanjurjo realizó la Bendición de frutos para luego dar lugar al golpe de reja a cargo del Intendente Agulles.
El Centro Cultural y Polideportivo Malal –Hue, con más de 5 mil personas, celebró la Vendimia en Malargüe, que representa el festejo del trabajo del criancero.
El acto central, que se llevó a cabo el sábado 10 de enero, tuvo como principal protagonista al vino quien ha acompañado las pasiones de los hombres desde el principio de los tiempos. La danza, se presentó como testigo de este doble viaje. Donde las luchas del diario vivir, el amor, la fiesta, la esperanza y aun el desborde y la pasión violenta, se han regado con diversos vinos en las diferentes geografías.
Cuadro a cuadro, se fue representando cada origen de un nuevo vino, con sus características, y la danza del lugar. Comenzando desde su origen en el Oriente Medio, con el Sirah. Luego en España, el arribo de los vinos blancos, con Santiago de Compostela y Pedro Jiménez. La búsqueda del pueblo europeo de nuevas tierras, vida y trabajo, rompiendo las distancias.
Luego el hombre y el vino europeos, se vuelven criollos, compartiendo los sinsabores de la vida con un exquisito Cabernet. Buenos Aires en escena, con la milonga y el tango.
La zamba, con Natalia Zarpelón (reina saliente), nos trajo al Torrontés. Los vinos con sabor a Bonarda, en un contexto de valles, quebradas, agradecieron a la Pachamama. El Tempranillo, vino generoso, que llegó sin pretensiones desde España, danzó al compás de la cueca y el gato.
Más tarde, el Malambo acompañó al Malbec, nuestro clásico vino mendocino, de gran cuerpo, estructura y profundo, reconocido internacionalmente. La fuerza del Malambo, que emocionó al público, en su conjunción con las demás danzas, brindando un espectáculo de color imperdible.
La fiesta de Malargüe, nos mostró un recorrido del vino hasta su llegada a las tierras de Mendoza, desde lo extraño y extranjero, hasta la constitución de un vino con identidad argentina, que nos representa ante el mundo y la esperanza de las vides malargüinas depositadas en el Pinot Noir.
La puesta en escena llena de color, luz y sonido, con el arribo de la tecnología digital, que acompañaba cada cuadro coreográfico, de árabe, contemporáneo, español, folclore y tango, con un video artístico, hicieron de esta vendimia una noche inolvidable.
Elección de la Reina
Cuatro candidatas distritales aspiraban a representar a Malargüe en la fiesta máxima. Cerca de la una de la madrugada, comenzó el escrutinio de votos.
La elegida como nueva Reina de la Vendimia de Malargüe fue Brenda Abarca Magallanes, representante de Agua Escondida, con un total de 49 votos. El segundo lugar fue para Noelia Carmona, con 30 votos, por lo que se coronó como virreina departamental.
“Estoy feliz, y muy sorprendida, quiero agradecerles a las chicas con las que estuvimos en esta experiencia; a mi familia y amigos, y sobre todo enviar un saludo afectuoso a la gente de Agua Escondida, distrito al que representé muy orgullosa”, fueron las primeras palabras emocionadas de Brenda I.
La nueva reina vendimial agregó: “Espero que este año sea muy productivo para representarlos muy bien con todas mis fuerzas y mi corazón. Voy a trabajar por Malargüe como embajadora”.
Entre los funcionarios presentes se encontraban la Profesora Iris Lima, directora General de Escuela y el diputado provincial Alberto Recabarren. También asistieron miembros del gabinete municipal y Julieta Navarro, la actual Virreina Nacional de la Vendimia.
El intendente de Malargüe entregó una réplica de la corona a la Reina saliente, Natalia Zarpelón.
Además, las nuevas soberanas recibieron sus premios: 2 mil pesos para Brenda I, la recién electa reina vendimial del departamento y 500 pesos para Noelia Carmona, la virreina.