Es lógico que tu estrés haya aumentado y cada vez te cueste más concentrarte para cumplir con las tareas que exige tu profesión. Pero también es cierto que, de seguir así, sos un blanco fácil para futuros despidos. Eso, al menos, asegura un artículo de la Revista Fortune, citando los escalofriantes datos del mercado laboral en Estados Unidos.
Según el artículo, el 48 por ciento de todos los empleadores de ese país despidieron gente el año pasado, mientras que para el 2009, 60 por ciento planea seguir con los recortes. Otro estudio mostró que aumentó el número de empleadores que disminuyen costos congelando los salarios. Y el panorama no es muy alentador: se estima que hasta el 2011 no habrá mejoras en el campo laboral.
“La clave para hacer frente a una crisis como esta es, en primer lugar, entender qué podemos controlar y qué no”, dice Deb Bright, una ejecutiva cuya firma está aconsejando cómo moverse a muchos financistas de Wall Street.
Para Bright, incluso cuando las cosas son realmente difíciles, tenemos más control del que pensamos. “Es importante para tu propia supervivencia que hagas lo que puedes hacer, en vez de esconderte en un rincón y esperar”.
Ella sugiere estos 10 pasos:
1. Creá éxitos sólo para vos. No necesitan ser muy grandes. “Sólo ir al gimnasio y ejercitarte aún cuando no tenés ganas de hacerlo” y sin importar si para eso tenés que levantarte una hora más temprano. La explicación de la experta: “Cuando hay tanta negatividad alrededor, necesitás encontrar formas de sentirte exitoso”.
2. Establecé metas a 30 y 60 días. Compartilas con tu jefe y, a medida que te acerqués a tu objetivo, mantenelo actualizado sobre tus avances. Los progresos mensurables no sólo te mantienen creativo y con buen ánimo, sino que en términos prácticos tu jefe necesita saber que su departamento es cumplidor y de esa manera tiene herramientas para defenderlo si alguien quiere cortarlo a la mitad, dice Bright.
3. Cuida tu actitud. "Una persona con actitud pesimista y desoladora es difícil para trabajar", afirma Bright.
4. Mantené tu red social activa. "La gente siempre habla de networking, pero no lo hacen. Siempre les digo a mis clientes que me den los nombres de cinco personas con las que quieran mantenerse en contacto y que establezcan un plan sobre cómo lo lograrán, ya sea que se reúnan en un almuerzo o los llamen por teléfono”, explica la especialista.
5. Actualizá tus habilidades. "Inscribite en alguna clase, leé un libro, mantenete al día con publicaciones especializadas. Tenés que estar siempre informado al minuto de todo lo que está sucediendo en la industria para la que trabajás que pueda afectarte”, indica Bright.
6. Asegurate que tu trabajo sirva a las metas más importantes de la organización. Tomá tantas responsabilidades como puedas, “especialmente las que nadie quiere”, sugiere Bright. En algún momento, sin embargo, aconseja enseñar cómo hacerlo a alguien, ya que de lo contrario nunca más podrás tomarte vacaciones.
7. Por ahora, olvidate del balance empleo-vida personal. Tener tiempo para la familia y las actividades fuera del trabajo es una de las preocupaciones cuando la economía estaba floreciente. Este no es el momento de hacerlo, dice la experta. “Necesitás concentrarte en hacer lo que sea para convertirte en indispensable”, asegura.
8. Mirá con detenimiento tus finanzas. ¿Tenés recursos suficientes como para costear tus gastos durante siete u ocho meses (o más) mientras buscás trabajo? Si no es así, es hora de elaborar un presupuesto, fijarte a él y ahorrar.
9. Nunca hablés mal de nadie. "Si no podés hablar positivamente de alguien en tu trabajo, sé neutral”, recomienda Bright. “En la próxima reorganización, la persona de la que hablabas mal puede ser tu nuevo jefe y entonces considérate afuera”.
10. Recordá que, en esta economía, vos sos el producto. Así es que tenés que cuidarte mucho. Dormí bien, alimentate saludablemente, y dejá un tiempo para hacer ejercicio un par de veces a la semana. Según Bright, lo que menos necesitás ahora es subir de peso. “No es bueno para tu salud y si tenés que salir al mercado laboral, no va a ayudarte en tu autoestima”.