Falleció el joven que fue
golpeado a la salida de un boliche de Tunuyán. Quienes lo acompañaban manifestaron que fueron los patovicas quienes lo agredieron.
Juan Carlos Herrera (29) dejó de existir este viernes a las 13.30 en la terapia intensiva del Hospital Central. Estaba internado desde el jueves por la tarde por una feroz golpiza que recibió a la salida del boliche Malake, de Tunuyán.
La víctima fue a bailar a la disco en la madrugada del primero de enero, junto a su hermano y amigos. Mantuvo una discusión en el interior del local y por eso él y quienes lo acompañaba fueron echados del boliche.
Pero afuera continuó la gresca y un patovica, contaron sus íntimos, le pegó una trompada. Herrera comenzó a correr y también lo hizo su hermano y amigos.
Sin embargo, el joven nunca llegó a su casa y fue encontrado alrededor del mediodía semi inconsciente en el frente de una finca que linda con Malake. Estaba muy grave y por ello debieron trasladarlo al Central donde pasó las últimas 24 horas de su vida.
Sus amigos y familiares acusan al personal de seguridad del boliche de ser quienes le dieron la paliza a Herrera. Pero fuentes policiales del Valle de Uco indicaron que su hermano y amigos sólo suponen que son los patovicas los que golpearon a Herrera, aunque no estuvieron presentes.
De todos modos,
aseguran que este boliche tiene antecedentes por irregularidades y desde la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados ha solicitado que se clausure el local.