El lunes pasado, en medio de los anuncios del plan de obras públicas, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, mostró un libro presentado en marzo de este año que para la mayoría de los argentinos pasó inadvertido.
Se trata de un avance sobre el “Plan Estratégico Territorial” que el actual gobierno, y el anterior, vienen elaborando por lo menos desde 2003, según explicó la presidenta. El Plan se desarrolla a lo largo de 284 páginas donde se explica cuál es el estado de situación actual en la materia y qué es lo que se desea alcanzar.
En las primeras páginas del libro se establece un marco con datos generales sobre la Argentina, aportados por el Indec tomados del último censo nacional, y algunas cifras económicas y poblacionales estructurales. De estos últimos se desprende que la población rural migró incesantemente desde 1980 hasta el año 2000, y que el flujo hacia los centros urbanos continuará hacia 2010.
Con un gráfico titulado “Tamaño y Ritmo de crecimiento de la población urbana y rural” se explica cómo fue el proceso de despoblación rural por cada década desde 1970 y la estimación prevista para al año 2010, cuando se cumplan 200 años de la Revolución de Mayo.
Hubo épocas, signadas por las dictaduras militares, en los últimos cuarenta años en que la población rural se incrementó significativamente. Por ejemplo entre 1970 y 1980 (con solo 3 años de democracia), la población del ámbito rural creció en 660 mil personas, cuando pasó de 4,1 millones a 4,76 millones de habitantes.
Pero a partir de 1980 el drenaje de los habitantes del campo hacia las zonas urbanas fue incesante. Entre ese año y 1990 migraron 490 mil personas, mientras que en la década siguiente (1990/2000) la población rural se redujo en otras 400 mil personas.
Ahora se espera que para el último tramo de la proyección que abarca los primeros diez años del nuevo siglo, unas 290 mil personas más dejen de habitar las zonas rurales.
Así la migración del campo a las ciudades habrá alcanzado a 1.180.000 personas desde 1980 hasta el año del bicentenario. De confirmarse esas proyecciones en treinta años la población rural habrá disminuido casi un 25%, o sea la cuarta parte.
Al mismo tiempo la proyección indica que en la primera década del siglo veintiuno la población urbana rozará los 38 millones de habitantes, un aumento del 14%. Se espera así que hacia 2010 los centros urbanos alberguen unas 4,7 millones de personas más que en el año 2000.
Fuente: www.elenfiteuta.com