Estaciones de servicio de todo el país iniciaron hoy un paro que se extenderá durante todo el día, que por su alto nivel de acatamiento, ya provoca serias dificultades para cargar nafta y gasoil.
La provincia de Mendoza se queda fuera de este reclamo, tanto el gremio de los estacioneros como desde la Cámara de propietarios señalaron escuetamente que no se adherirán al paro. Desde el gremio, por un lado, porque no está encolumnado al sindicato que convoca a la huelga.
Asimismo, fuentes de Amena –la asociación de Expendedores de Nafta y Afines- también descartaron que Mendoza vaya a sufrir problemas de desabastecimiento porque no habrá paro.
En tanto en el resto del país los dueños de las estaciones amenazaron con repetir la medida de fuerza en los próximos días si el Gobierno "no escucha" sus reclamos. El paro es convocado por los trabajadores de las estaciones de servicio, pero cuenta con el respaldo de los propietarios de esas bocas.
Ambas partes coincidieron en los últimos días, en reuniones y documentos, con varias de las petroleras, como Shell, Esso y Petrobras. La medida se lleva adelante por cuatro reclamos: continuidad de los puestos de trabajo, en un escenario de cierres de estaciones y despidos.
Los tres restantes son exigencias empresarias: abastecimiento completo de combustible a todas las estaciones; renovación automática de los contratos con las petroleras cuando se vencen y más rentabilidad en el negocio.