El mendocino Gustavo Reyes, de la Fundación Mediterránea, dijo que "la economía actual carece de confianza, crédito y se deteriora el sector externo y todo esto deteriorará el nivel de consumo y de inversión". Según Reyes, hay una combinación de expectativas por lo que puede venir del lado internacional sumado a la desconfianza generada por el gobierno con las medidas adoptadas.
“La economía argentina está viviendo una desaceleración muy violenta del crecimiento”, le dijo a MDZ-DINERO el economista de la Fundación Mediterránea, Gustavo Reyes. “Creo que el cuarto trimestre del año mostrará una declinación frente al tercero y hay riesgo de que en 2009 Argentina termine en recesión” completó.
Según Reyes, hay una combinación de expectativas por lo que puede venir del lado internacional sumado a la desconfianza generada por el gobierno con las medidas adoptadas.
El investigador señaló que “desde octubre han salido 4.500 millones de dólares, y este es el efecto causado por el anuncio de la estatización de los fondos de las AFJP”. También estimó que desde junio de 2007, la salida de capitales alcanza la friolera de 29.000 millones de dólares.
“La economía actual carece de confianza, carece de crédito y se deteriora el sector externo, todo esto deteriorará el nivel de consumo y de inversión”, explicó el economista, quien agregó que “para salir de este encierro, lo que único que le queda al gobierno es aumentar el gasto público”.
Reyes analizó que el gobierno, para poder acelerar el gasto público debe tener plata o tener crédito. “Plata no tiene porque no ahorró en épocas de bonanza, y crédito no tenemos porque no hemos solucionado los problemas de deuda en default” ejemplificó para explicar la encerrona financiera en la que se encuentra el gobierno.
Esta situación, según Reyes, es la que habría llevado al gobierno apropiarse del stock de fondos jubilatorios, aunque mucho no podrá utilizar. Según el economista, el gobierno deberá hacer frente a obligaciones, por pagos de capital e intereses de la deuda, por 20.000 millones de dólares.
Según sus cálculos, el gobierno podría juntar 10.000 millones entre el superávit comercial, que será menor, y unos 3.000 millones provenientes del flujo de los mayores aportes jubilatorios que comenzará a recibir. Además, podría echar mano a unos 3.000 millones más del stock que recibió, ya que el resto no podría movilizarlo porque, de lo contrario, colapsarían los mercados.
Según Reyes, el gobierno se verá obligado a tomar unos 7.000 millones de dólares de las reservas del banco Central. Esto explica, también, la modificación que el Congreso introdujo en la Ley Orgánica de la entidad, para permitir destinar reservas para pagar deudas.
Moratoria y blanqueo
Para el economista local tanto la moratoria como el blanqueo anunciados por al presidenta, lo que buscan es mejorar los niveles de ingreso, aunque relativizó el efecto que puedan tener.
“más allá de la consideración ética, y la mala señal que dan a la sociedad, los niveles de respuesta que pueda conseguir el gobierno no será muy importantes” afirmó.
Respecto del blanqueo, explicó que para que vuelvan no basta con fijar condiciones favorables u olvido. “Las condiciones de confianza, que son las que generaron la salida de capitales no han variado, así que no veo qué incentivo puedan tener para volver” explicó.
Respecto de la moratoria hizo un análisis similar. “Con perspectivas de caída de ventas y crédito muy difícil, no todas empresas querrán asumir obligaciones con el estado que no sabe si podrán cumplir” dijo.
Finalmente, Reyes dijo que “de todos modos, algo siempre les llega, pero no alcanza para cubrir las expectativas del gobierno” y agregó que “no me explico cómo van a financiar el plan de obras públicas de 70.000 millones de pesos que anunció la presidenta.