La conmemoración en el Senado Nacional fue una iniciativa del senador salteño Juan Carlos Romero, un crítico de Kirchner. Estuvieron Solá, Rodríguez Saá y Gerardo Morales. Se leyó una nota de Eduardo Duhalde y el principal animador fue Julio Cobos.
Dirigentes radicales y justicialistas disidentes recordaron hoy en el Senado el histórico abrazo que hace 36 años se dieron Juan Domingo Perón y Ricardo Balbín, con el cual dejaron atrás largas diferencias, en una ceremonia con marcado clima opositor que fue presidida por el vice Julio Cobos.
Al acto propuesto por el senador salteño Juan Carlos Romero también asistió el ex gobernador bonaerense Felipe Solá, quien ayer anunció su alejamiento del bloque de diputados del Frente para la Victoria y constituyó una bancada propia junto a otros siete legisladores que abandonaron el oficialismo.
Estuvieron los ex gobernadores Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta, y se leyeron notas de adhesión de los ex mandatarios Isabel Martínez de Perón, Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Eduardo Duhalde.
En cambio, no se conoció que el ex presidente Fernando de la Rúa –quien fuera compañero de fórmula de Balbín en las elecciones de 1973- hubiera enviado un mensaje.
También se recibieron notas de los gobernadores Sergio Uribarri (Entre Ríos), Jorge Capitanich (Chaco), Eduardo Brizuela Moral (Catamarca), Hermes Binner (Santa Fe) y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
El senador Romero subrayó que la UCR y el PJ "fueron por lejos los que imprimieron con mayor fuerza el destino del país en el siglo veinte".
Sobre el abrazo que Perón y Balbín se dieron en la residencia de Gaspar Campos el 19 de noviembre de 1972, el legislador por Salta afirmó que se trató de "un elocuente aporte a la reconciliación nacional"
"Ambos líderes dejaron atrás décadas de desencuentros y antagonismos para dar un rotundo ejemplo de convivencia democrática", añadió.
Destacó que Perón y Balbín demostraron que "el diálogo y la tolerancia estaban por encima de las diferencias personales e ideológicas", y que ese episodio "marcó el fin de una época de enfrentamientos entre peronistas y radicales, sin dejar de lado sus convicciones personales".
Por el radicalismo habló el titular del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales, quien destacó que ese abrazo fue un símbolo de "diálogo y tolerancia", y que "representó el abrazo de todos los argentinos", aunque lamentó que en los años siguientes "los argentinos perdimos el rumbo como nación".
Morales dijo que haría falta "cambios en la legislación y principalmente en las actitudes" para "mejorar la tolerancia y la calidad institucional".
Agregó que "el Bicentenario puede ser una buena ocasión para discutir estos temas y una nueva convivencia".
Por último habló Cobos, quien calificó a Perón y a Balbín como "gigantes de la historia y de la política argentina", y que "comprendieron que de las experiencias y errores hay que sacar conclusiones positivas y valederas".