El secretario estadounidense de Finanzas, Henry Paulson, defendió hoy ante el comité financiero del Congreso el programa de rescate de 700.000 millones de dólares, argumentando que ha logrado el primer gran objetivo de estabilizar el sistema financiero del país.
El secretario estadounidense de Finanzas, Henry Paulson, defendió hoy ante el comité financiero del Congreso el programa de rescate de 700.000 millones de dólares, argumentando que ha logrado el primer gran objetivo de estabilizar el sistema financiero del país.
No obstante, todavía queda mucho por hacer, añadió, señalando que sólo hará uso de los 410.000 millones de dólares restantes si es absolutamente necesario. Con ello pretende garantizar la "flexibilidad" al futuro gobierno del demócrata Barack Obama, explicó.
Paulson dejó claro que no está pensando en ayudas para el necesitado sector del automóvil, puesto que el paquete de rescate no está concebido para ello. A lo largo de hoy está previsto que los gerentes de los fabricantes de automóviles General Motors, Ford y Chrysler se dirijan a un comité del Senado en busca de ayuda financiera.
El secretario de Finanzas defendió su gestión del fondo de rescate. Cuando éste se aprobó, a principios de octubre, la crisis estaba ya muy avanzada, por lo que la concesión de créditos "no habría sido una medida suficientemente rápida y eficaz", de modo que se optó por inyecciones directas de capital a los bancos necesitados, con la "plena esperanza" de iniciar después un programa de adquisición de créditos.