La empresa automotriz Renault suspenderá desde el lunes a 1.000 empleados y la siderúrgica Acindar adelantó vacaciones para los 3.000 operarios de su planta de Villa Constitución, como consecuencia de la crisis financiera mundial.
Asimismo, la automotriz Volkswagen decidió no renovar los contratos de 368 operarios que prestaban funciones los sábados, domingos y feriados, en lo que era considerado un cuarto turno de trabajo.
En tanto, la fábrica de camiones de IVECO, con asiento en Córdoba, no tendrá producción los jueves y viernes hasta fin de año.
No sólo la industria automotriz está golpeada por la crisis, las suspensiones y despidos también castigan a trabajadores bancarios, de la carne y del comercio.
Pese a las estadísticas oficiales difundidas por la presidenta Cristina Kirchner, en cuanto a que la desocupación habría bajado al 7,8 por ciento, sólo en octubre las suspensiones y despidos acumularon 77 mil casos.
El recrudecimiento de la crisis y la posibilidad de una extensión en el tiempo, que podría derivar en una recesión global, está llevando a empresas de primera línea a tener que tomar medidas urgentes.
Al respecto, la francesa Renault dijo que el lunes no habrá actividad ya que el personal estará suspendido en la planta que tiene en la ciudad de Santa Isabel en Córdoba, aunque el gremio denunció que la medida podría extenderse a diez jornadas.
Al respecto, la compañía reconoció que tomó esa medida como consecuencia de la crisis financiera internacional que podría derivar en una recesión global.
Así lo confirmó el secretario de Prensa del Sindicato de Mecánicos (SMATA), Leonardo Almada, quien señaló que la medida afectará a "prácticamente toda la planta" y confirmó que los empleados recibirán el 70 por ciento del salario correspondiente.
La empresa había resuelto hace unos días interrumpir unos 350 contratos transitorios.
En tanto, la siderúrgica Acindar, productora de aceros no planos utilizados en la industria automotriz, adelantará las vacaciones para los 3.000 trabajadores de su planta en la ciudad de santafesina de Villa Constitución ante la posibilidad de una caída del 15 por ciento en sus ventas para 2009.
La compañía, propiedad del grupo Arcelor Mittal, aseguró que ante los efectos de la crisis "tratará de preservar los puestos de trabajo de los obreros y empleados de la planta permanente".
En declaraciones al diario La Capital de Rosario, el gerente de Asuntos Externos de Acindar, Carlos Vaccaro, afirmó que la compañía diseñó un "plan de contingencia" consistente en adelantar las vacaciones a la totalidad de su personal, entre el 1 de diciembre y el 31 de enero de 2009.
Ante esta situación, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local convocó al resto de las fuerzas vivas de la ciudad para conformar un comité de crisis.
Por otra parte, la empresa Volkswagen suspendió a 368 contratados ante la caída de negocios para la producción de unas 95 mil cajas de cambio.
El director de la consultora Sociedad de Estudios Laborales (SEL), Ernesto Kritz, reconoció que "hay una disminución en la demanda laboral que no se expresa en despidos", aunque indicó que "existen casos aislados, que se reflejan en una menor oferta de empleo y también en la reducción de horas de trabajo, adelanto de vacaciones, suspensión de horas extras, suspensiones".
En declaraciones radiales, Kritz señaló que "un tercio de las empresas dicen que la demanda laboral es inferior al primer trimestre".
Al respecto, indicó que "no se generan nuevos empleos y de los que hay, se va a trabajar un poco menos, por reducción de horas".
Entre las causas de esta situación, precisó que "las empresas se lo atribuyen a factores propios, pero hay otros factores muy propios de la economía doméstica, que son controlables".
Según un informe de otra consultora, Tendencias Económicas, la situación es mucho más preocupante que la descripta por Kritz: advirtió que durante octubre último el número de obreros despedidos fue de 3.259, un 2,058 por ciento más que en igual mes del año pasado.
También indicó que los trabajadores afectados por las suspensiones fueron 73.385, un 2,103 por ciento más que en octubre de 2007.
Kritz también hizo referencia al anuncio que hizo la Jefa de Estado, quien anticipó que el nivel de desocupación del país bajó al 7,8 por ciento".
"Me gustaría ver los datos completos, porque no sólo hay que tener en cuenta la tasas de desempleo, sino también la tasa de empleo. Es decir: la desocupación baja porque en verdad hay más empleo o porque hay menos gente buscándolo", dijo.