El derrumbe de la que por largo tiempo fuera la mayor caja de ahorro de Estados Unidos, Washington Mutual (WaMu), evoca los recuerdos de la gran crisis de las cajas de ahorro que se vivieron en Estados Unidos en los años '80.
Las llamadas Savings & Loans Associations (S&L), sociedades de ahorro y préstamo, implicaron, por sobre todo, a los depósitos de ahorro de clientes privados y a los préstamos inmobiliarios adjudicados.
Hasta comienzo de los años '80, estaban bajo el control de organismos comunales con reglas muy estrictas. Luego de que las reglamentaciones fueran flexibilizadas, poco tiempo después se registró una fuerte crisis.
El destino fatal de las cajas de ahorro e hipotecas fue signado por el otorgamiento de créditos en forma incauta. En esa época también se había producido un boom en los precios inmobiliarios, tal como sucedió en 2006. Cuando los precios de los inmuebles bajaron, estas instituciones de crédito cayeron en fila en la quiebra.
Teniendo en cuenta diferentes estimaciones, el daño causado por la crisis de las cajas de ahorro y préstamo ascendió fue de 100.000 a 150.000 millones de dólares, que tuvieron que ser soportados por los contribuyentes.
En mayo de 1990, el Departamento de Finanzas de Estados Unidos esperaba poder absorber aproximadamente 40 por ciento del total de las cajas de ahorro y préstamo estadounidenses. Otras fuentes señalaron luego que alrededor de la mitad de las 3.200 instituciones de crédito fueron cerradas o adquiridas por otros bancos.
Esta fue la quiebra más grande del sector desde la Gran Depresión de los años '30.