La Secretaría de Comunicaciones (SeCom) recibió 1.880 pedidos de frecuencias que permiten la transmisión de datos (Internet), voz y video en forma inalámbrica. Las solicitudes apuntan a ubicaciones muy atractivas del espectro radioeléctrico (un recurso de por sí escaso): las bandas de 3,400 a 3,700 Gigahertz (Ghz); 3,300-3,400 GHz y de 10,150 a 10,650 GHz. Su valor radica en que son aptas para brindar los tres servicios que integran el denominado triple play, la prestación a la que apuntan todas las empresas de telecomunicaciones.
Entre las aspirantes están Telefónica y Metrotel, del grupo Roggio (ambas habrían hecho unos 150 requerimientos); BGH y Prima, del Grupo Clarín (las dos 90), Direct TV (50), Telecom (20) y Telmex (10).
El aluvión de presentaciones, dado a conocer el viernes por la publicación especializada Convergencia, es el resultado de una metodología de asignación estrenada en 2005 por el ex titular de la SeCom y actual secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
La resolución 232, firmada el 16 de agosto de ese año por el funcionario, establecía que el organismo no lanzaría concursos sobre esas bandas en forma proactiva, pero sí informaría públicamente ante cada pedido y daría un plazo de 15 días para que se presentaran otros interesados.
El 21 de agosto pasado la cartera conducida hoy por Lisandro Salas difundió que hubo requerimientos para 175 localidades en el caso de la banda de entre 3,625 a 3,650 GHz; 25, para las de entre 3,3 a 3,4 GHz y 16, para las de 10,150 a 10,650 GHz.
Las áreas pertenecen a las provincias de Buenos Aires, Chubut, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Santiago del Estero, Santa Fe, San Juan, San Luis, Salta, Tucumán y Tierra del Fuego.
En la resolución 232, Moreno había introducido una modificación del criterio de selección que regía anteriormente y que había sido implementado por uno de los que lo precedió en el cargo, Henoch Aguiar. Aguiar –que a su vez había instrumentado el concurso luego de que su antecesor Germán Kammerath recibió denuncias de distribución discrecional– sólo aplicaba el criterio de la propuesta económica. Moreno, en cambio, agregó el sobre de la oferta técnica, lo que generó en su momento algunas críticas, tanto de Aguiar como del hoy diputado del PRO (ex funcionario de la Comisión Nacional de Comunicaciones), Federico Pinedo, quienes opinaron que el criterio técnico es subjetivo y queda sujeto a la aprobación por afinidad.
Como sólo hay entre 1 y cuatro frecuencias disponibles por banda, las empresas afrontarán una dura puja, aunque los precios base establecidos por el Gobierno fueron bajos y oscilan entre $ 183,7 (para localidades de menos de 100.000 habitantes), hasta $ 4.592 para la banda de entre 10,150 y 10,650 GHz en las ciudades de Córdoba, Rosario y Mendoza.
Fuente: El Cronista