![]() |
|
|
El episodio ocurrió el pasado sábado, en el clásico ruso entre Lokomotiv y Spartak y, aunque parezca difícil de entender, sobre todo para Kovac -protagonista de la acción- las cosas no siempre acaban como uno desea.
En el minuto 73 del partido, un aficionado sin camiseta saltó al terreno de juego para dejarse ver. El equipo visitante , el Spartak, había acortado distancias y se había puesto 2-1 por lo que no quería interrupciones, así que al checo Radoslav Kovac detuvo al hincha haciéndole una dura entrada que acabó con el seguidor sobre el césped.
Posteriormente se retiró a una banda donde quedó doliéndose de la patada del jugador del Spartak. Fue entonces cuando entró en juego el otro protagonista de la acción: el árbitro. Éste no lo dudó ni un instante y le mostró la amarilla al checo ante su enorme incredulidad.
Finalmente el partido acabó con empate a dos.