Ernesto Suárez y Daniel Quiroga volvieron a pisar las tablas del Independencia. Esta vez, fue para festejar sus veinte años de trabajo en dúo y por eso decidieron presentar dos obras propias, como “Venía por el casting” y “Un tal García”.
Sin dudas, los dos actores logran representar el sentir y el pensamiento mendocino de la mejor manera, a tal punto que “Venía por el casting” es una obra muy local, que cuenta las peripecias de un veterano actor con 59 Vendimias sobre sus espaldas que tiene que mostrar sus aptitudes para poder estar, una vez más, sobre el escenario del Frank Romero Day.
Pero lo más importante de la noche del sábado estuvo a cargo de l público, que colmó las instalaciones del teatro agotando totalmente las localidades, cosa que enorgullece y da un soplo de aire fresco al arte local. Así como Suárez-Quiroga lograron atrapar la atención del público, otros artistas mendocinos (Altertango, por ejemplo) también se dieron ese gusto de ver colgado el cartelito de “No hay más localidades”.
Esto, sin dudas, es un aliciente. Cuando lo local tiene calidad, trayectoria y ofrece una propuesta seria, el público lo acompaña, lo disfruta y eso fue lo que sucedió anoche, donde el dúo actoral apeló a la simpleza para llevar a cabo dos obras repletas de buen humor y un mensaje claro y directo.
La obra
“Venía por el casting” es una obra cara a los sentimientos de los mendocinos. Habla de la Vendimia, de la burocracia y de la necesidad de reconocer a nuestros hacedores. Inteligentemente planteada desde el humor, el tema se hace muy llevadero y al final, el mensaje queda impreso a fuego en cada uno de los presentes. Además, la función del sábado tuvo la particularidad que contó con la presencia de Pepe Parlanti, el mendocino que actuó en más de 50 Vendimias –inspirador de la obra- y contó sus penurias burocráticas, cosa que no hizo más que reafirmar la obra.
La sensación de que el Independencia se llene para ver y disfrutar de artistas locales es indescriptible. Parece ser que esa comunión público-artista que tantas veces se reclama tiene momentos en que se hace palpable y alienta, envalentona a seguir por ese camino. Al menos, así parece demostrarse desde la actual dirección del teatro que apuesta de manera total a las propuestas locales.
Por lo visto este sábado –y en otras oportunidades- los artistas mendocinos están parados frente a una oportunidad más que importante. La sala mayor de los mendocinos se abre y hay que aprovecharla de la mejor manera. Ernesto Suárez y Daniel Quiroga lo hicieron en base a talento, creatividad, sencillez y excelente humor. Y eso se aprecia.