La Presidenta participó de un acto en la ciudad de Chivilcoy y los productores protestaron por su presencia. "No vale la pena que nos enfrentemos por un puñado de dólares" expresó.
La presidenta Cristina Kirchner pidió hoy dejar de lado los "enfrentamientos" y el "agravio" al encabezar un acto en Chivilcoy, corazón agropecuario bonaerense, donde se desarrolló una protesta de ruralistas descontentos con la política oficial para el sector.
"No vale la pena que nos enfrentemos por un puñado más o menos de dólares", apuntó la jefa de Estado durante el acto en el Parque Industrial de la localidad bonaerense, en el que además pidió que "nadie más levante la mano contra un hermano".
A pocos metros de allí, en la puerta del Parque Industrial, unos 250 productores agropecuarios protestaban contra el sistema oficial de retenciones móviles y desde allí se trasladaron a las puertas de la Municipalidad para hacerle sentir su descontento al intendente local, el kirchnerista Ariel Franetovich.
"Hombres como Ariel, que han sabido enfrentar la intolerancia, la falta de comprensión, el agravio, que tanto daño han hecho a los argentinos. Yo les pido, en nombre de tanta tragedia que se ha vivido en el pasado, en nombre de tanta gente que ya no está, que por favor, no levanten más la mano contra otro hermano, ni insulten a un vecino o a un amigo, que no vale la pena que por un puñado más o menos de dólares nos enfrentemos", dijo.
Tan sólo un día después del "escrache" que sufrió la comitiva del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, en Olavarría, la Presidenta fue recibida en Chivilcoy con una protesta de ruralistas autoconvocados de unos diez partidos y de la Sociedad Rural de esa localidad.
Si bien la idea original era realizar un "camionetazo" para demostrar su malestar a la Presidenta, los productores debieron abandonar sus vehículos y continuar con la protesta a pie ante el impedimento de efectivos de la Gendarmería a la circulación por los alrededores del parque.
"Quiero decirles a los hombres y mujeres de Chivilcoy que la solidaridad, la comprensión, el acompañamiento que nos tiende el amigo, cuando nos va mal, es lo que nos ayuda a vivir mejor la vida y a ser distinto a los animales, aunque muchas veces estos parecieran tener mayor razonabilidad que algunos humanos", apuntó la jefa de Estado durante su discurso.
En medio de la puja con el agro, la presidenta Kirchner volvió a "prometer y comprometer la profundización de la transformación, la redistribución del ingreso", siempre con el objetivo de "cuidar la mesa de los argentinos y lograr más y mejor trabajo para todos".
"Hace cien años los argentinos fuimos granero del mundo, exportábamos trigo, maíz, carne, pero los argentinos se morían de hambre porque no tenían trabajo. Yo sueño con esto que estamos viendo hoy, y que ya es presente concreto: trabajo, dignidad, progreso y movilidad social", sostuvo.
Ratificó, en este sentido, su compromiso con "la defensa de los intereses de los argentinos, para volver a representar política y dignamente".
"Hubo un tiempo en el que los argentinos carecieron de representación política, porque votaban algo y luego cuando se llegaba al gobierno se hacía exactamente lo contrario. Yo quiero devolverles a los argentinos también, como lo hicimos, el coraje de ejecutar la representación política que vine a pedir aquí meses atrás y a todo el país".