El ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Claudio Uberti, reconoció ayer ante la Justicia que cuando la Aduana terminaba de contar los 800.000 dólares que acababa de secuestrarle a Guido Alejandro Antonini Wilson llamó a Néstor Kirchner y que esa misma mañana se reunió con él en la residencia de Olivos. Pero aseguró que no hablaron del episodio de la valija, sino del viaje que él había hecho a Venezuela y de los acuerdos que ambos gobiernos firmarían dos días más tarde.
"Llamé a Olivos como llamo allí 200 veces por semana. Es más, fui a la quinta para hablar con mi jefe", expresó ayer Uberti en una sorpresiva declaración espontánea -transformada luego en indagatoria- brindada en la causa por presunto lavado de dinero.
Uberti se presentó a declarar en forma espontánea ante el juez en lo penal económico Daniel Petrone, que le dio a la audiencia la forma de una indagatoria. Durante más de cinco horas, el ex funcionario hizo un descargo sobre las sospechas en su contra y respondió a las preguntas del magistrado y de la fiscal María Luz Rivas Diez, que lo acusa de ser cómplice de Antonini Wilson.
“Concurrí el sábado a informarle al presidente de la Nación sobre los avances obtenidos en el viaje que culminaron con la firma del convenio en oportunidad de la visita del presidente Chávez [Hugo]. Ese fue el motivo de mis llamadas a la quinta de Olivos, llamadas que tanto desde la quinta de Olivos o hacia donde se encontraba el Presidente eran habituales debido a mi función", dijo Uberti, ante la mirada del juez, de la fiscal y de su defensor, el abogado Diego Pirota.
La primera llamada a Olivos se registró a las 7.58 del 4 de agosto de 2007; la segunda, a las 8.33, y la tercera, a las 9.13. De acuerdo con testimonios de la causa, el conteo del dinero que se había decomisado a Antonini Wilson terminó alrededor de las 8. La reunión en la residencia presidencial se produjo, de acuerdo con la ubicación de las antenas que registraron llamadas de Uberti, alrededor de las 9.
"¿Por qué tenía que hablar yo con el Presidente del tema de Antonini si para la Justicia y la Aduana se había tratado sólo de una infracción aduanera?", se preguntó Uberti ante el juez en lo Penal Económico Daniel Petrone y la fiscal María Luz Rivas Diez, según relataron fuentes judiciales al diario Clarín.
En su declaración ante Petrone, el ex funcionario kirchnerista reconoció que en esos días también había hablado por teléfono con Ricardo Echegaray, entonces director de la Aduana, el organismo que secuestró el dinero. Pero afirmó que tampoco con él había comentado el episodio de la valija. Aseguró que lo había contactado para consultarle cuestiones relativas a los acuerdos de exportación e importación que los presidentes Kirchner y Chávez firmaron el lunes 6.
Según dijo Uberti, la única autoridad del Gobierno a la que informó sobre el secuestro del dinero fue a su superior, el ministro de Planificación, Julio De Vido, informa el diario La Nación. "En su momento lo tomé como un problema que tuvo un pasajero con su equipaje, que luego tomó otras dimensiones que terminaron con mi renuncia el 9 de agosto", explicó.
Uberti ratificó también que había conocido a Antonini durante un almuerzo con Uzcátegui en Caracas, el mismo día de su regreso al país, es decir el viernes 3 de agosto. Además, el ex funcionario aseguró que luego de estallado el escándalo se enteró por boca de su secretaria, Victoria Bereziuk, que "dos o tres meses antes" Uberti había formulado dos pedidos de audiencia que le habían sido rechazados.
Claudio Uberti fue uno de los pasajeros del avión privado en el que, a las 2.30 del 4 de agosto del año pasado, llegó Antonini al Aeroparque Jorge Newbery, proveniente de Caracas. En el vuelo, que había contratado la petrolera estatal argentina Enarsa, también viajaban el presidente de esta compañía, Exequiel Espinosa; la secretaria de Uberti, Victoria Bereziuk; tres funcionarios de Pdvsa, la petrolera del Estado de Venezuela, y Daniel Uzcátegui Specht, el hijo del vicepresidente de esta última firma, Diego Uzcátegui Matheus.