La cuarta víctima murió la noche del martes cuando una roca cayó sobre el bus en que viajaba en la zona cordillerana de la ciudad de San Fernando, en el centro del país. Otras 12 personas resultaron heridas, precisó Onemi.
Los otros tres muertos son dos niños, que en la sureña localidad de Calbuco, y un hombre que falleció en la zona de Lampa en las afueras de Santiago.
Aunque las lluvias disminuyeron en las últimas horas, se mantendrá la alerta mediana entre las regiones de Valparaíso, en el centro del país, y la región de Los Lagos, a unos 1.000 km al sur de Santiago.
El temporal, que se inició el domingo, ha provocado cortes de camino, inundaciones, crecidas de algunos ríos y el cierre de puertos para embarcaciones menores, como Valparaíso o Talcahuano.
El paso Internacional de Los Libertadores, el principal cruce carretero que conecta a Chile con Argentina a través de la Cordillera de Los Andes, seguía además cerrado.
El frente afecta también las localidades de Chaitén y Futaleufú, a unos 1.300 km de Santiago, abatidas por la erupción del volcán Chaitén, que se mantiene en actividad desde el pasado 2 de mayo.
Las fuertes lluvias, sin embargo, han permitido aumentar el nivel de agua de los embalses utilizados en generación eléctrica, como Rapel o Colbún, que antes del temporal sufrían los efectos de una intensa sequía.