En medio de la crisis política por la pelea entre el Gobierno y el campo, la psicosis generada por los disparatados rumores de los últimos días llevó a siete de cada diez ahorristas a no renovar sus plazos fijos. También muchos poseedores de algunos pesos ahorrados decidieron cambiarlos por dólares.
Un relevamiento realizado por el diario Crítica de la Argentina entre distintos bancos detectó que, en la última semana, siete de cada diez inversores no renovaron su plazo fijo en pesos. La gran mayoría decidió dejar el dinero en los bancos, pero en dólares. Pero un 15% canceló el depósito, compró dólares y se los llevó. Ante la creciente demanda, algunas entidades financieras tuvieron incluso problemas para abastecerse de dólares ya que el avión que traía los billetes desde Estados Unidos no pudo aterrizar en Ezeiza por culpa de las cenizas del volcán chileno Chaitén.
En los últimos días, la demanda de divisas triplicó el nivel normal. Para impedir un salto en la cotización, el Banco Central intervino ayer con una venta de 90 millones de dólares. Desde el miércoles, cuando se fracturó el diálogo entre el Gobierno y el campo, la autoridad monetaria lleva colocados unos 170 millones. Lo extraordinario es que, en esta época del año, el Central es un comprador neto de dólares. Tendría que adquirir 150 millones diarios, pero el paro rural suspendió la liquidación por parte de los exportadores y el nerviosismo por la incertidumbre política revirtió el escenario.
De acuerdo con el relevamiento de este diario entre distintos bancos líderes, en los últimos días hubo una salida neta de plazos fijos en pesos. Según fuentes de cuatro bancos de primera línea consultadas, los números son los siguientes:
• Un 60% renovó el plazo fijo. Pero más de la mitad de esos pequeños inversores (alrededor del 30% del total) optaron por depósitos en dólares, con un rendimiento de apenas el 1,5% anual.
• El 15% de los depositantes a los que se les venció el plazo fijo compró dólares, y se llevó el dinero al colchón o lo dejó en una caja de seguridad.
• Otro 10% pasó el dinero a cuentas a la vista (caja de ahorro o cuenta corriente).
• Un 15% canceló el depósito y puso el ahorro en inversiones dolarizadas (fondos comunes de inversión y títulos de deuda emitidos por empresas, pero que comercializan algunos bancos). La ventaja de estos instrumentos es que se puede rescatar el dinero en cualquier momento, no tiene una fecha preestablecida como el plazo fijo.