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El enfrentamiento entre los vendedores ambulantes y la Municipalidad de Mendoza sumó hoy otro capítulo pero los primeros ya están trabajando normalmente.
A primera hora de hoy la policía se hizo presente en el lugar y los vendedores ocuparon la General Paz diciendo que no se iban a ir. y que sabían que la policía tenía orden de reprimir.
Al mismo tiempo, la fiscal Anabel Orozco llegó hasta la zona a hacer una inspección ocular y manifestó que “si había delito, se desalojará”. Pero nada de esto ocurrió.
Mientras, los inspectores municipales se retiraron del lugar. Después se fue un gran número de policías y se liberó la calle para que puedan transitar los automóviles.
A medida que pasaron las horas, los ánimos se fueron calmando, y los vendedores empezaron a armar sus puestos.
En tanto en la comisaría primera de Capital están reunidos el Director de Comercio de la municipalidad, Fernando Larraya, los titulares de la Policía y el Director de Participación Comunitaria del ministerio de Seguridad, Alejandro Gil. Este último actuando como mediador por expreso pedido de la fiscal Orozco.
Fayad firme
El intendente capitalino, que esta mañana visitó la redacción de MDZ volvió a mantenerse firme en su postura y manifestó que el lugar en el que se instalan los ambulantes “era una zona roja en materia de seguridad”.
Esta semana Fayad dijo y repitió que la medida de sacar a los vendedores es “irreversible” y que está haciendo cumplir una ordenanza municipal.
Hubo fuertes cruces verbales entre las partes involucradas y opiniones divididas entre los vecinos de la ciudad.
En la encrucijada, la administración de Celso Jaque entró como mediadora mandando a las negociaciones al subsecretario de Justicia y Derechos Humanos, Diego Lavado.
Hoy, el jefe comunal dijo en declaraciones radiales que el gobierno provincial complicó el conflicto con los vendedores.
Y después, en nuestro videchat pidió a Celso Jaque que determine “cuál es la voz del Ejecutivo, si Lavado o Ciurca”.
