El jefe de Gabinete aseguró que sintió que pecó por "estúpido" porque pensó que los dirigentes del campo querían negociar pero le quedó "la impresión de que alguno tuvo que salir a hablar para posicionarse en un lugar extremo".
“Pónganme alguno que me desmienta, pero que me mire a los ojos”, sostuvo el funcionario en diálogo con Radio10.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se refirió hoy a la último encuentro que mantuvo el lunes con los dirigentes de las cuatro entidades del campo y dijo que “estuvimos tanto tiempo en la reunión porque ellos querían que anunciemos la derogación de las retenciones móviles y nosotros le decíamos que no hacía falta”.
“Pónganme alguno que me desmienta, pero que me mire a los ojos”, sostuvo el funcionario en diálogo con Radio10.
Fernández aseguró que el Gobierno llegó a la reunión “con una agenda muy generosa donde propusimos hablar de todos los temas que le preocupan al campo en la que estaba el tema de las retenciones. Me pidieron que empezáramos por ese tema y así se hizo y se volvieron locos. Salieron y dijeron que nosotros habíamos dicho que las retenciones eran un error", señaló Fernández sobre el encuentro que mantuvo con los presidentes de la Rural, CRA, Coninagro y Federación Agraria.
El funcionario lamentó el fracaso de las negociaciones y recalcó que cree que se perdió “una enorme oportunidad con vistas al 25 de mayo”, cuando se cumple el bicentenario de la Revolución de Mayo.
Además, recordó que “cuando sacamos la decisión de las retenciones móviles, el campo dijo que había dos problemas”: uno era el de los pequeños productores, “que lo corregimos con los reintegros”; y el otro era el mercado a futuro, “que propusimos hablarlo”.
Al respecto, Fernández desmintió que la solución presentada a los ruralistas no contara con “la aceptación de la Presidenta” y sostuvo que Néstor Kirchner tampoco “expresó su desacuerdo con la idea de resolver lo de los mercados a futuro”.