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Julio Cobos hizo un breve alto en la provincia al regreso de la gira que emprendió hacia el sur del país para interiorizarse de la situación ambiental provocada por el volcán Chaitén. De hecho, el Tango presidencial 02 debió aterrizar casi por obligación en Mendoza, al verse afectadas las rutas aéreas tradicionales por la ceniza en el aire.
La comitiva encabezada por el vicepresidente estaba formada por funcionarios nacionales de las carteras de Defensa y de Medio Ambiente, y tuvo la misión de recorrer las principales zonas afectadas del lado argentino: Esquel y El Bolsón, entre otras localidades patagónicas.
“Desde El Bolsón hacia el sur, sobre todo la zona de Esquel es la más afectada”, comentó Cobos a MDZ, haciendo un repaso de la situación. Sin embargo, también se encargó de aclarar que “no hay desalojados en el lado argentino, ya que todos los evacuados corresponden a Chile”.
El ex mandatario también explicó que las autoridades chilenas con las que estuvo reunido en Bariloche, han determinado un área de exclusión de 15 a 50 kilómetros en torno al volcán. “Argentina está fuera de este radio de los 50 kilómetros”, informó.
Acerca de las actividades que realizó en Chubut, explicó que se trabajó principalmente con el agua y el aspecto sanitario.
“En primer lugar, al convivir con la ceniza en todos lados, lo que se ha hecho tiene que ver con asegurar la distribución de agua potable. Se verificó los procesos de filtrado en las plantas de potabilización, como en el caso de El Bolsón, donde ya se reestableció el servicio a la gente”, dijo el vicepresidente.
“Hay tres plantas instaladas por el Ejército y otras tres que están viniendo, incluso Chile nos ha pedido una”, agregó.
Asimismo, el vicepresidente también destacó que, a pesar de la ceniza volcánica, “lentamente se recupera la actividad normal, que se había alterado por este fenómeno. En Chubut, han vuelto a las clases, pero con muchas recomendaciones a los chicos. Se trata de tener una vida normal, aunque no se sabe por cuánto tiempo más va a estar en esta situación”.
Consultado sobre el impacto en la salud, aclaró que “la población está informada con las recomendaciones a través de los medios de comunicación, y ya se han distribuido más de 50 mil barbijos. La situación sanitaria todavía no ofrece ninguna señal de alarma”.
Al respecto, funcionarios nacionales que lo acompañan en su recorrido, manifestaron que se han realizado un mínimo de consultas en los hospitales ocasionados por problemas respiratorios.
“De una población de 50 mil habitantes, se han registrado alrededor de 450 consultas”, sostuvieron.
Por ello, en cuanto al aspecto sanitario, Cobos manifestó que “el hospital que visitamos tiene una capacidad importante y no tiene sobredemanda”.
Por otra parte, el vicepresidente también se refirió al impacto en las economías regionales.
“Nos juntamos con intendentes de cinco localidades de Chubut para consultarlos sobre cómo está afectando en los suelos y en los animales. Estamos viendo la forma de ayudarlos con alimentos, ya que el suelo tiene cenizas. Las faenas que se han hecho no han revelado modificaciones importantes en los animales”, aclaró.
Colaboración
Antes de llegar a Mendoza, el vicepresidente estuvo en Bariloche, reunido con el ministro de Defensa, José Goñi, y otras autoridades trasandinas del Ejército y de la región chilena afectada por la actividad volcánica.
Al respecto, Cobos informó que “nos están pidiendo alguna colaboración, que con gusto se la vamos a brindar. La presidenta se ha comunicado con su par de Chile, Michelle Bachelet, y también me ha dado algunas recomendaciones antes de viajar. Les hemos facilitado combustible y agua a la zona más cercana, la zona de paso de Futaleufú, por donde ya han pasado 600 pobladores chilenos que tienen parientes y se están ubicando ahí”.
Cobos destacó que “se trabajará en conjunto, ya que es un tema que preocupa a argentinos y chilenos”.
Por último, comentó que las autoridades chilenas “han determinado tres áreas, tomando como referencia el volcán. Una de 15 km, de exclusión total; una de 30 km, de riesgo 2, pero con orden judicial autorizando a los desalojos de aquellos que quieran desistir de la evacuación. Y, por último, una zona de 50 km, ya donde está Futaleufú, pero en la que hay que estar atentos por la actividad volcánica”.
