El Gobierno, a través del ministro del Interior, se expresó sobre la medida de fuerza de los ruralistas.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, criticó hoy con dureza el nuevo paro del agro al denunciar que es "de una enorme irresponsabilidad", y aseguró que el Gobierno "siempre estuvo abierto al diálogo".
"Me parece que es una decisión de una enorme irresponsabilidad que solamente tiene el sentido de defender intereses muy particulares y sectoriales por encima del interés general", sostuvo el funcionario.
Asimismo, afirmó que "el Gobierno siempre estuvo abierto al diálogo porque quería evitar que haya un nuevo paro, porque quiere evitar el desabastecimiento y que este paro termine perjudicando al conjunto de los argentinos como ocurrió la última vez".
Por su parte, el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, afirmó que el Gobierno "dio muestras claras de atender la política agropecuaria", y defendió la política de retenciones, al sostener que este impuesto no tiene como fin "arruinar" al campo.
El funcionario aseguró que "la voluntad del Gobierno siempre estuvo" para llegar a un acuerdo con el campo, pero advirtió que los dirigentes del sector "perdieron la oportunidad" de continuar con el diálogo.
En declaraciones a Radio 10, de Urquiza sostuvo además que durante la década pasada, existían las mismas condiciones productivas para la actividad agropecuaria que en la actualidad, pero "no las económicas".
En ese sentido, indicó que desde 2003 "se dieron condiciones internas e internacionales" que favorecieron el crecimiento del sector agropecuario.
Y como políticas que beneficiaron al sector, citó "la competitividad y el tipo de cambio".
Añadió que las retenciones "no son para arruinar la actividad", sino que es responsabilidad del Gobierno "gobernar para todos los argentinos".