El jefe de Gabinete pidió a los ruralistas que "no pierdan la cordura". También aseguró que " "es imposible dialogar con alguien que amenza todo el tiempo con romper todo".
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró esta noche que la nueva protesta del campo es un gesto de "intemperancia" y dijo que siente que ha "pecado de estúpido por confiar en ellos" en referencia a los dirigentes rurales durante las negociaciones.
Fernández pidió a los ruralistas que "no pierdan la cordura" en el marco de la protesta que se extenderá hasta el 15 de mayo y sostuvo que el Gobierno demostró "una enorme generosidad" durante el período de diálogo.
En declaraciones a radio 10, el jefe de Gabinete advirtió que "es imposible dialogar con alguien que amenza todo el tiempo con romper todo".
"No tiene ningún sentido ponerse la escarapela en el pecho si después se realiza un lock-out. Eso no es de un patriota, estoy seguro que si seguiamos negociando íbamos a llegar a un acuerdo", destacó.
Consideró que los dirigentes del campo no se "hacen responsables de nada" y señaló que durante la protesta anterior "se les murió una persona en el piquete y dejaron a la Argentina sin abastecimiento durante dos semanas".
Reconoció que durante la protesta de marzo "los precios subieron entre el 13 y el 16 por ciento" y agregó que "seis semanas después no podemos volver a los precios de origen".
"No me parece razonable que vuelvan al paro, cada uno es responsable de la decisión que toma. El Gobierno presentó una agenda escrita de los temas a tocar y las retenciones estaban.
Las modificaciones para los pequeños productores ya estaban acordadas, vía compensaciones", remarcó.