Defensa e Injusticia. Sensaciones al unísono que debió soportar Independiente Rivadavia en esta fecha, que era la de la confirmación como candidato a introducirse en la apretada tabla de los “busca-promociones”.
El Halcón de Varela atentó contra cualquier semejanza al buen nombre del fútbol vistoso. Defendió a lo largo y ancho de los 90 minutos de juego con conocimiento y causa de sus acciones. Su dedicación y empeño por resaltar una de sus virtudes más notables, terminó dándole el resultado deseado.
Aunque la inestabilidad de los seis nombres marcados como temerarios “buscatalentos” (entiéndase por tal con el rol de: te buscó, te marcó, te quitó y te ganó) abrió contadas situaciones de jugadas riesgosas favorables al equipo de Trotta.
Pero la impericia en algunas ocasiones ofensivas, el infortunio en otras chances de ataque y los guantes de Bertoya, junto a los palos, lo privaron al Azul de poder sumar de a tres.
Defensa vino a defenderse y defendió su amor incondicional por ser defensivo. Aunque suene a un trabalenguas, fue así.
El primer parcial fue quizás el menos apropiado para reafirmar el concepto de injusticia en el marcador. La obsesión por los extremados pelotazos sin receptor seguro fueron facilitando lentamente el bloque de contención propuesto por la visita.
Quizás Oscar Negri y su justeza en la pegada, y las intenciones de De La Vega por crecer por los laterales resultaron las únicas excepciones a la regla. Sólo arremetidas y un disparo de Negri se contabilizaron en esos 45 minutos.
Además de destacar que Torres no puede jugar al lado de Solís, intentando cumplir un rol de doble cinco, más allá que era cierto que debía retroceder para no caer en el embudo del verdeamarillo. En la mitad de la cancha “Memo” estaba perdido.
Desde el minuto 5 al 9 del segundo parcial fue todo de Independiente. A los 5': centro de Martinelli, cabezazo de Negri y la pelota se fue por centímetros afuera. A los 6': enganchó Benegas dentro del área una vez, le dio al arco, sacó el arquero, tomó el rebote una vez más el siete y la quiso colocar, pero Bertoya estaba ahí.
Luego, a los 7': gran zurdazo de Negri a colocar al rincón de abajo y el portero pudo desviarla con lo justo. A los 9': otra vez Negri paró la pelota en el área chica, y sin marca alguna clavó un zurdazo tremendo que estremeció el travesaño.
Ingresó Gómez, quien dibujó algunas piruetas pero no fueron suficientes para marcar el preciado gol. Enfrente sólo miraban para “enfrente”. Y en la última bola de la tarde y con un enredo de telenovela, por lo dramático, la redonda no pudo ser feliz porque no besó nunca las piolas.
El Halcón extendió sus alas, defendiéndose de la enfermedad leprosa y volando para Varela con su nido intacto; edificado firmemente desde las barricadas del Parque, que quedó entristecido por la injusticia cometida.
Independiente: Jorge Vivaldo: Aldo Paredes, Ezequiel Palacio, Rodrigo Abaurre, Walter Ledesma; Leopoldo De
Defensa y Justicia: Daniel Bertoya; Claudio Greco, Fernando Alloco, Fernando Montenegro, Facundo Fernández; Javier Umbidez, Fernando Lorefice, Maxi Carrazco, Mariano Sabadía; David Vega y Pablo Bueno. DT: Ricardo Kuzemka.
Cambios: ST al inicio Mateo Martinelli por Paredes (IR),
Árbitro: Alejandro Castro

